
JM está que no hay quien le tosa desde que acabó su último cuadro. Estuvo casi una tarde entera buscando el lugar adecuado según él para colgarlo, y estaba hace poco comentándole a L. un artículo de una revista sobre un famoso artista italiano, Maurizio Cattelan. JM decía que él mismo consideraba el arte como belleza, y que el arte y la sabiduría han de estar unidos. Se permitió incluso citar a Andrei Tarkovsky quien decía que lo bello queda oculto a los ojos de aquellos que no buscan la verdad. Todo este discurso era para criticar al tal Cattelan, a quien JM considera un experto en marketing y en hacerse millonario mediante el socorrido expediente de épater le bourgeois. Llama a sus creaciones "cosas" reconociendo su vaciedad de sentido, y confiesa que no sabe ni pintar ni esculpir, y que las encarga a terceros, y luego las vende por su peso en oro. En el mismo artículo había una foto de la obra Fontaine de Marcel Duchamp, y deslicé como el que no quiere la cosa por la foto a ver si JM decía algo al respecto. L. había comenzado ya a parpadear, y JM dijo que el caso de Duchamp era distinto, pues en su obra, siendo provocadora para su época, existía una innegable fuerza metafórica. Yo ya empezaba a perderme, y decidí pasar a la acción, que es lo mío. Así que corrí al cuarto de baño, y me subí al bidé dispuesta a hacer una performance en homenaje a Duchamp (con gran enfado de JM, que me parece ya un poco "antiguo"). Pero no se me ocurre ningún título para ella; a ver si vosotras, queridas amigas, me podéis dar una ideita. Guau.