
Hoy he intentado fugarme, tomarme las de Villadiego, poner pies en polvorosa. Este fin de semana estoy con V., pues ha estado mala toda la semana con el lumbago, y JM no me ha llevado a su casa, y me he quedado haciéndole compañía. Esta mañana, sin embargo, se encontraba mejor y fue al mercado. Al volver, y abrir la puerta, me escapé corriendo hasta la puerta de la calle, que estaba cerrada. V. me cogió, y luego me dio en el culo. He estado escondida parte del día, y ahora voy detrás de ella para intentar congraciarme y hacer las paces. Pero, ¿qué quieren? Había escuchado a unos congéneres ladrar cerca de casa, y tenía ganas de ir a curiosear... Aunque me pregunto qué hubiera hecho realmente si me hubiera visto en la calle, sola. ¿Qué aventuras me esperarían? ¿habría ido a buscar a JM?¿me hubiera escogido Charles Dickens para una de sus historias? ¿o habría dado yo media vuelta? Si hay una próxima oportunidad os contaré... Guau.
P.S.: Vaya, tengo un nuevo seguidor, Byron, como el poeta. ¡Bienvenido, amigo!