
Perdonadme que me ponga un poco solemne, pero hay cosas que me resultan muy chocantes. En uno de mis paseítos con JM encontramos en una calle de su antiguo barrio el objeto que veis. Me quedé parada un momento pues nunca he visto por la ciudad algo así. Pensé en un primer momento en los buzones que hay en las casas de JM o V, pero hubo dos hechos que me hicieron descartar esta idea: primero, que el presunto buzón no tiene el nombre del perro, por lo que difícilmente iban a llegarle las cartas; y, segundo, por que no sé quién iba a escribirles cartas a un perro, cuando ni siquiera yo recibo mails. Ya luego se me ocurrió otra hipótesis: era una especie de papelera para echar las caquitas de perro. Aunque también tuve que descartarla: pues, en primer lugar, da pena echar las cositas en un cacharro tan bien diseñado y aparente, y, además, ¿por qué hay sólo uno en toda la Ciudad? ¿Espera acaso el Ayuntamiento que vengan hasta esta calle secundaria del centro todos los perros de Cádiz con sus dueños, a los que se les iba a calentar por el camino la mano con la bolsa de las cositas, que deja además en ella un olor poco agradable? Como esto me parecía absurdo, he llegado a la conclusión de que el objeto se trata en realidad de un monumento a El Perro Desconocido y a El Dueño Concienciado, como ejemplo para todos los guarros que andan por ahí. Guau.