
¡Uf! espero que esta serie de entraditas no se prolongue mucho ya, pues estoy de los "niervos". Ahí me tenéis, esperando al lado del teléfono: ya salió el jueves de cuentas C., la mujer de O., hermano de JM, y de un momento a otro dará la campanada. El levante tampoco ayuda mucho a sobrellevar la situación, aunque JM atribuye mi estado al celo, que ya a mi edad es más psicológico que otra cosa. Así, cuando me saca de paseíto doy unas carreras de miedo, y quiero olerlo todo (sobre todo los pipís de mis compis), y me planto delante de cada congénere que nos cruzamos. Bueno, al menos se puede decir que me conservo ágil y alerta. Todo sea por acoger al bebé... y pasarme una semanita o más en casa de JM, pues V. estará con su nieto ¡ay, estas abuelitas! Guau.