SEMANARIO DE HUMOR CANINO INTERMITENTE

Imagen: Thurston Hopkins

miércoles, 2 de junio de 2010

SOLITA






Este fin de semana pasado me han dejado solita, sobre todo JM. El viernes por la noche se fue a una cena de despedida de sus alumnos de bachillerato, y volvió un poco tarde. Pero lo peor fue el sábado, que fue a la "despedida de soltero" de su hermano O., que se casa en breve. Sé que los humanos son muy aficionados a los ritos y ceremonias, y parece que ésa es una ocasión muy importante. Lo cierto es que me quedé sola con L. en casa. Si no hubiera estado ella tampoco, habría podido encender el portátil y navegar un poco, pero temí que me descubrieran, así que me quedé tumbada junto a la puerta de entrada, gimiendo porque tardaba JM.
Efectivamente, regresó bastante más tarde que la noche anterior, y, cosa curiosa, se levantó medio dormida L. para preguntarle si había estado bien, y si había habido alguna chica. Me sorprendió por dos motivos: primero, porque cuando llega tarde JM a casa (lo que ocurre muy raramente), éste se va a dormir al "cuartito" de invitados para no despertar a L., que ni se entera ni se levanta en tales ocasiones; y segundo, porque le preguntó si había habido alguna chica, y esto me extrañó sobremanera, pues tenía entendido que estas despedidas de soltero eran reuniones de hombres solos... JM respondió con monosílabos (pues no parecía muy hablador) que "sí" y que "no" respectivamente. Sea como sea, JM había vuelto por fin a casa, y ya todo estaba en orden por fin. Además, me dejó quedarme en el cuartito con él ¿Qué más puedo pedir?
El día siguiente, JM parecía un poco enfermo ("resacoso", decía L.), y, para colmo de males, vino una hermana de L. con su hija pequeñita C. A mí los niños me desconciertan un poco, pues no sé si se me acercan para hacerme una caricia o para darme un manotazo; y, encima, le decían: "C. mira el bobo, el bobo". Hasta ahí podíamos llegar, oiga, insultos, no; y además que soy perrita, a mucha honra;, así que estuve ladrándoles a todos un buen rato.
Bueno, la felicidad nunca es completa, pero, al menos, no estaba solita.
Por cierto, tengo una nueva seguidora, Grandolina, de Burgos, ¡Bienvenida!

2 comentarios:

  1. Pobrecita! ¿No sabías que los humanos somos muy dados a las parrandas? Pues sí, Quequi, y nos lo pasamos muy bien, JM pudo llevarte que seguro que en medio de todos ibas a ser la reina, sobre todo disfrutarías un montón en la cena...
    Aunque si algún día vas te diré que después la resaca no se lleva nada bien.

    Besitos.

    ResponderEliminar
  2. Es verdad que me gustaría mucho ir a una de esas cenas en que se comen cosas tan ricas, pero sin resaca luego, claro. Me siento discriminada.
    Besitos.

    ResponderEliminar