domingo, 15 de julio de 2012

BACK TO SANLÚCAR

Hace no mucho estuvo JM con L. y familiares de ésta en un lugar llamado Sanlúcar, tierra de perdición por lo que se verá a continuación. Fueron a comer a un lugar llamado "El gallego" donde se pusieron las botas. (L., con su sagacidad habitual, señaló que parte del bar había sido un antigua casa). Decía JM que le pusieron un pan de dimensiones homéricas (no entiendo muy bien lo que dice, pero lo cuento tal cual; sé que es un tanto pedante, pero es mi amo, y lo tengo que tolerar),

y luego una bandeja mayúscula de choco aliñado,

del que apenas pudieron dar cuenta, antes de que les llegara otro bandejón de pescado surtido (del que imagino que JM no haría fotos porque no le cabría en el encuadre). Tras marcharse alabando lo bien y barato que habían yantado (no sin antes descubrir que uno de los camareros estaba emparentado con la familia de L., oriunda de Sanlúcar), fueron a tomar café al colindante palacio de los duques de Medina Sidonia (no sé si a sentirse como tales un ratito, o a dedicarse a la labranza vistas las fotos)

Tras lo cual, tomaron las de Villadiego en dirección a Cádiz. Por lo que a mí toca, y visto cómo tratan allí a los perros, no iré nunca a Sanlúcar (a menos que me lleven, claro). Guau.


2 comentarios:

  1. Hola Quequita, jolín como se cuidan tus amos, y además de disfrutar de unas vista preciosas, yo en tu lugar iría... (A mi me parece que a las perritas viajeras no las meten en una jaula) porque les dejarías sordos de tantos ladridos. :) piénsatelo que por ahí se come muy bien.

    Besitos.

    ResponderEliminar
  2. Tienes razón, querida amiga, a ver si JM se da por aludido, y me lleva a comer por ahí (aunque sea en una jaula).
    Besitos.

    ResponderEliminar