
Estuve unos días sin internet, y no pude escribir en el blog. JM y L. llamaron a los de la televisión por cable, y vino un primer técnico diciendo que era cosa de redes, y que vendría otro a arreglarlo. L. decía que no, que era cosa del rooter (dígase "rúter"); llamó al servicio de atención al cliente y le dijeron que entre 24 y 48 horas; ¡qué va! tardaron cuatro días en solucionar el problema. Y JM y L. con un cabreo cada vez mayor, pues cada vez que llamaban un operador distinto les decía una cosa distinta, y L. acabó acordándose de toda la familia de la Compañía al teléfono. Al tercer día apareció el famoso técnico de redes, y lo recibió JM. Éste estaba ya tan mal, y con tanto "mono" (vamos, que ni el Enjuto Mojamuto de la tele), que poco le faltó para ofrecerle una copita y algo para picar al técnico de marras. Yo ni le ladré, y me quedé observándolo: un tipo alto, con una especie de corsé lleno de herramientas y cachibaches. Empezó a subir y a bajar, a ir de un lado a otro, hablando en una jerigonza incomprensible, para finalmente decir que los planos que le habían dado de las redes de zona estaban incompletos, y que volvería al día siguiente. Nueva bronca al teléfono por parte de L., quien pidió que le trajeran un rúter nuevo. Dicho y hecho, al final tenía razón ésta, y cuando cambiaron el rúter todo empezó a funcionar de nuevo.
Menos mal que la avería se arregló, porque no sé qué habría sido de JM; estaba muy preocupado por si la gente ya no leía su blog (yo no tengo ese problema, pues sé que mis lectores son fieles -no en vano algunos son congéneres-), y porque no podía escribir nada. Así, que andaba como desesperado, sin saber qué hacer.
Me dio un poco de pena, pues a mí no me pasa eso; yo siempre tengo algo interesante que hacer, como:
-rascarme detrás de la oreja.
-echarme una pedazo de siesta en el sofa.
-tumbarme al sol en la terraza.
-Gruñirle a A.
-Sisar paquetes de kleenex o lo que caiga.
-poner cara de pena, y andar a dos patas a la hora de comer.
-ladrarle a los vecinos.
En fin, que no todo es internet, queridos amigos y amigas, ¡hay que tener otras inquietudes en la vida!. Guau.