domingo, 26 de abril de 2015

LE DÉSIR DES SALADES





Salade ibérique y salade désir, dos estupendas ensaladas en el bar Le Désir de Toulouse, que JM visitó en excelente compañía.

domingo, 12 de abril de 2015

EN "LA PELOUSE INTERDITE", TOULOUSE







Exquisiteces de pato, hamburguesa, salmón y café gourmand en un restaurante de las afueras de Toulouse, si marcas exteriores, pero muy apreciado -como pudo comprobar JM- por su cocina.

domingo, 5 de abril de 2015

MOUSTACHE, DE BLAGNAC


Moustache, "bigote", es un gato que vive en el albergue donde se alojó JM en su viaje a Blagnac, cerca de Toulouse. Viendo las fotos no es necesario explicar su nombre; lo cierto es que metía el bigote por todas partes, y se lo encontraba por la noche en la escalera, atento a las caricias de los huéspedes, y a colarse en la habitación de JM donde se ponía cómodo, hasta que le daba la gana de largarse. A la prochaine, Moustache!












domingo, 8 de marzo de 2015

HOUDINI FOREVER








Fiesta hipster homenaje al gato Houdini, fallecido recientemente. J., amigo de JM, la organizó en su piso viñero, con permiso de su otro gato superviviente, Sinuhé, que se quedó un poco hiératico, como buen egipcio.

lunes, 23 de febrero de 2015

VILMA, DE CÁDIZ




Vilma es una galgo que ha sido recientemente adoptada por una familia que ya contaba con un perro. ¡Bravo por ellos!

domingo, 1 de febrero de 2015

COMER EN MEDINA SIDONIA (CÁDIZ)


Estuvo JM con L. y familia en Medina Sidonia hace poco, y se enfrentaron al eterno debate, ¿dónde ir a comer? Pasaron por la puerta de un restaurante, pero no les acabó de convencer el maître.


Así que siguieron andando, y aunque alguien les dijo que "¡allí no hay comíaaa!" se pararon ante Casa Simón ante el embriagador olor que salía de un magno perol de carne al toro. No se lo pensaron dos veces, y tras reservar mesa, y patearse otra vez el pueblo, acabaron sentados ante los platos, que se "jincaron" sin rechistar. ¡Así cualquiera! Guau.



domingo, 25 de enero de 2015

CUANDO UN AMIGO SE VA...







Querido Edmundo:

Llegaste un día a casa envuelto en pañales como regalo de bodas para L. Desde el primer día te quise por tu perfume embriagador. Cuando te desnudaron y te pusieron en el aparato ese que te mantenia sujeto admiré tus formas y tu aspecto apetitoso, y cuando JM empezó a darte sus torpes cuchilladas yo siempre estaba debajo esperando los descartes y los cachitos que, o bien a JM se le caían, o bien me tiraba cuando L. no miraba.
Al terminar de hacerte un destrozo, te subía a un altillo -un Himalaya para mí- y yo, estirando el cuello, seguía tu ascenso aspirando los últimos rastros de tu aroma.
Ahora que, magro y casi en los huesos, se precipita tu fin, te escribo esto, querido amigo, para decirte que yo, al menos, nunca te olvidaré

Tuya

por siempre

Quequi.

P.S.: Guau.