sábado, 31 de diciembre de 2011

OPERACIÓN FIN DE AÑO










Diréis quizás que soy un tanto monotemática, pero anoche soñé con una crêpe de chocolate faite maison que estaría en la mesa esta nochevieja. Parece que les he dado lástima, y me quedaré en casa de V., aunque venga el pequeño C., que es alérgico a mí. Dicen que me mantengo alejado del ñiño, y es cierto que estoy lejos del chico... porque estoy pegada a la mesa. Si Noche Buena es una Sodoma gastronómica, Noche Vieja ya es la reoca, la Gomorra de las cenas (sea lo que sea lo que hicieran en esa ciudad de infausta memoria, que no se sabe), así que me voy ya relamiendo, después de mi éxito del 24, donde caté el jamoncito. Ya me han quitado la pasada, pero tengo un variado registro de gruñidos y llantos lastimeros, que le ablandarían el corazón al mismo Atila. Voy husmeando, pues, yendo de la cocina al salón, y del salón a la cocina, y así hasta que lleguen todos. ¡Jesús, qué estrés de fiestas! Guau.








¡FELIZ AÑO NUEVO, AMIGOS Y AMIGAS!

sábado, 24 de diciembre de 2011

EL ETERNO FEMENINO











He manchado el blog de carmín. No importa. Había un buen motivo. Me han llevado a la pelu, para lavarme, y la peluquera me ha puesto una pasadita. Pero esta vez no he intentado, como otras veces, quitármela con la patita. Todo el mundo está diciendo lo guapa que estoy, y están más cariñosos conmigo. Así que he maquinado aprovechar estas "armas de mujer", pensando en esta noche, claro. Noche Buena, noche de paz, noche de amor, y noche de... cena extra. Ya sabéis lo nerviosita que me pongo en estas fechas, en las que viene tanta gente a casa, y, sobre todo, que circula tanta comida rica: jamón del bueno, carne mechada, gambas... Esta noche cenamos en casa de V., quien guarda un enorme jamón de pata negra (por muy negra que sea, ¡está buenísima!), y L. hará un paté de cabracho para la ocasión. Así, que con la pasada en ristre y a dos patas me iré acercando a la mesa, ¡y a ver quién se resiste a darme algo! Hay que sacarle partido al lado femenino de una. Guau.

















FELIZ NOCHE BUENA Y NAVIDAD, QUERIDAS AMIGAS Y AMIGOS.

domingo, 18 de diciembre de 2011

¿DÓNDE ESTÁ QUEQUI?





Mi peluquera tiene en el escaparate de su tienda puestas fotos de sus "víctimas"; aquí las tenéis, queridos amigas y amigos, por si podéis encontrarme, como a Wally. A mí no me gusta mucho ir, pero al menos dos veces al mes allí me veo para que me laven, y me pongan un poco femenina como ya os mostraré otro día. A JM apenas lo he visto esta semana, pues prácticamente se ha quedado a dormir en el trabajo; así que de paseíto poco, pero este fin de semana me ha resarcido con unos paseítos al solecito de invierno, que tiene su aquel, y unos trocitos de jamón del "gueno" bajo cuerda.


Bueno, mientras me encontráis en las fotos, me echo un poco en la camita que me regalaron. Despertadme cuando me halléis. Guau.






domingo, 11 de diciembre de 2011

¡QUÉ TEMPRANO!










¡Qué temprano es , JM!, son las 7 de la mañana de domingo, y, ¡ya te despiertas!, y, ¿para qué?, para enfrascarte otra vez con tus exámenes y cuadernos. ¿A qué tanto trabajo, si te pagan menos? Déjame más tiempo bajo la manta, no me digas si quiero desayunar; hazlo tú solo, que yo estoy muy calentita aquí, y no me quiero levantar todavía. Son ahora las diez y media, y L. todavía no se ha despertado (anoche creo que estuvo estudiando: otra que tal baila), y no esperes que yo sea menos. Dices además que la semana que viene estarás mañana y tarde en el instituto, por las sesiones de evaluación; entonces, ¿cuándo piensas sacarme a dar el paseíto?, ¡qué paciencia tengo contigo!, en fin, ¡que te sea leve! Guau.

domingo, 4 de diciembre de 2011

CUMPLEAÑOS









El acontecimiento más importante de la semana, (y casi de la década) ha sido mi cumpleaños, que fue el miércoles 29. Ahí me veis en la foto, ansiosa a la espera de regalitos. Sí, ya me han caído 8 añitos, aunque nadie lo diría, verdad. Cierto es que ya algo lo voy notando: me cuesta más trabajo levantarme de la manta por la mañana, y me vuelvo más cascarrabias... pero así es la vida. Según el cómputo humano, estoy acercándome a la edad de la jubilación; a ver si cae alguna paguita...


En cuanto a los regalos, el único que se dejó caer el miércoles fue JM, quien me trajo jamón de pavo, uno de mis manjares favoritos. Soy de gustos sencillos, no quiero ni trapos, ni accesorios, ni nada por el estilo, sino algo con que tener el estómago calentito (el viernes incluso, JM me dio un poco de jamoncito), y este sábado me trajeron una camita acolchada que ya os enseñaré otro día, y en la que estoy muy calentita. Alguna ventaja, tenía que tener cumplir años, vamos digo yo... Guau.


Tengo una nueva seguidora, del blog Moda canina ¡bienvenida, amiga!


domingo, 27 de noviembre de 2011

VUELVE HICHTCOCK











Es como para acojonarse; el otro día me metí con JM en el mercado, y se me ocurrió levantar la vista. El panorama me dejó helada: sobre los aleros del edificio había un auténtico ejército de gaviotas, pendientes de los desperdicios que amontonaban los tenderos ya en la proximidad de la hora de cierre. Inopinadamente, dos o tres pájaros de mal agüero se abalanzaban sobre un despojo llenando el suelo del batir de sus amplias alas y de sus graznidos inquietantes y violentos. Me sorprende que los humanos, con lo dados que son a controlarlo todo, dejen campar a sus anchas a estos bichos de ojos inexpresivos, y, por el contrario, mantengan encerrados a otros pájaros, estos sí encantadores, que no hacen más que cantar y producir armoniosos trinos. Otro motivo más para desconfiar de esa racionalidad que presuntamente caracteriza a los humanos. Guau.








domingo, 20 de noviembre de 2011

ATENCIÓN PRIMARIA








Otra vez me ha tocado hacer de enfermera, en esta ocasión de JM (deberían nombrarme ATS honoris causa o algo así). Se ha llevado estos días con fuertes dolores de garganta y oído que no le han dejado apenas dormir, ni trabajar. Los médicos le han atiborrado de antibióticos y antiinflamatorios. Me ha dado pena verle levantarse por la noche a causa del dolor, y dormir 3 o 4 horas a lo sumo, esperando la hora de tomar la siguiente pastilla. Anoche, por fin, consiguió dormir casi toda la noche, pero hoy se encuentra aún hecho polvo y dolorido. Yo le he observado constantemente, y no me he apartado de su lado. Espero que se ponga bueno pronto, y pueda sacarme a dar mi paseíto (aunque yo no estoy mal aquí, encima de la manta), una vez que escampe.

domingo, 13 de noviembre de 2011

ESPERANDO PARA COMER










Tengo dos nuevos seguidores gatunos, Óscar y Forocachorros (un nombre un poco raro para un gato, aunque no les faltan de éstos, como Marramaquiz, Micifuf, Garfiñanto, Panzudo, Garraf, Zapinarciso, Gatimarte, etc, Lope dixit). Yo no tengo problemas con los gatos, sobre todo porque son visto y no visto, y pasan de ti un kilo. En homenaje a estos nuevos amigos, traigo a esta entrada a un gato que suelo ver a menudo en el Campo del Sur, esperando debajo de un balcón, como si fuera a dar una serenata. En realidad está aguardando que algún humano salga y le tire algo de comida. Está ahí muy quieto, mirando fijamente el cierro, sin importarle el tiempo que pase. Al final, acaba recibiendo alguna salchicha u otra vianda, con la que desaparece como una exhalación. Tal vez deberíamos JM y yo aprender de este minino a tener más paciencia.

domingo, 6 de noviembre de 2011

DESCONECTADA













Estuve unos días sin internet, y no pude escribir en el blog. JM y L. llamaron a los de la televisión por cable, y vino un primer técnico diciendo que era cosa de redes, y que vendría otro a arreglarlo. L. decía que no, que era cosa del rooter (dígase "rúter"); llamó al servicio de atención al cliente y le dijeron que entre 24 y 48 horas; ¡qué va! tardaron cuatro días en solucionar el problema. Y JM y L. con un cabreo cada vez mayor, pues cada vez que llamaban un operador distinto les decía una cosa distinta, y L. acabó acordándose de toda la familia de la Compañía al teléfono. Al tercer día apareció el famoso técnico de redes, y lo recibió JM. Éste estaba ya tan mal, y con tanto "mono" (vamos, que ni el Enjuto Mojamuto de la tele), que poco le faltó para ofrecerle una copita y algo para picar al técnico de marras. Yo ni le ladré, y me quedé observándolo: un tipo alto, con una especie de corsé lleno de herramientas y cachibaches. Empezó a subir y a bajar, a ir de un lado a otro, hablando en una jerigonza incomprensible, para finalmente decir que los planos que le habían dado de las redes de zona estaban incompletos, y que volvería al día siguiente. Nueva bronca al teléfono por parte de L., quien pidió que le trajeran un rúter nuevo. Dicho y hecho, al final tenía razón ésta, y cuando cambiaron el rúter todo empezó a funcionar de nuevo.



Menos mal que la avería se arregló, porque no sé qué habría sido de JM; estaba muy preocupado por si la gente ya no leía su blog (yo no tengo ese problema, pues sé que mis lectores son fieles -no en vano algunos son congéneres-), y porque no podía escribir nada. Así, que andaba como desesperado, sin saber qué hacer.



Me dio un poco de pena, pues a mí no me pasa eso; yo siempre tengo algo interesante que hacer, como:




-rascarme detrás de la oreja.



-echarme una pedazo de siesta en el sofa.



-tumbarme al sol en la terraza.



-Gruñirle a A.



-Sisar paquetes de kleenex o lo que caiga.



-poner cara de pena, y andar a dos patas a la hora de comer.



-ladrarle a los vecinos.



En fin, que no todo es internet, queridos amigos y amigas, ¡hay que tener otras inquietudes en la vida!. Guau.






domingo, 30 de octubre de 2011

A NINGÚN OTRO PERRO CON ESE HUESO








Tras estar varios días sin internet, me entró un hambre espantosa. V. me dio un ala de pavo del puchero, antes de que llegara JM el jueves pasado; entonces anunció una buena noticia sobre la salud de una sobrinita de L.; para celebrarlo yo también (ya que nadie quiso compartir conmigo el parabién) agarré un hueso de pavo que se le cayó a V. de la basura. Con paso garboso e inadvertidamente, me lo llevé al cuarto de baño. Cuando se dieron cuenta V. y JM, ya era tarde, pues me había atrincherado bajo la banqueta del baño, y lo estaba desmenuzando ruidosamente entre mis colmillos, y no dejé ni la muestra.

JM se mostró preocupado, y le dijo a V. que me observara, y que lo llamara si me veía ponerme mala por haberme papeado un hueso como el que veis en la foto (¿se creerán que estoy pelleja como las duquesas de la tele?). Al contrario, me sentó muy bien, aunque no voy a contaros lo que hice con él, pues ya os lo podéis imaginar... ¡A ningún otro perro con ese hueso! Guau.