sábado, 14 de mayo de 2011

FESTIVAL CANINO




















El sábado pasado asistí por primera vez a un Festival Canino en Cádiz. Me llevaron JM y L. y allí vi cosas que me habrían dejado sin habla, si yo hablara, claro. Hacía mucho calor en el Parque Genovés, y aquello estaba lleno de congéneres, a los que pude ladrar a placer. Congéneres, digo, aunque vi a algún individuo por ahí, un tanto hierático y estirado, que muy perruno no me pareció, y al que no me acerqué por si las moscas:
















En fin, con esto del cruce de razas, no sé a dónde vamos a ir a parar. Había concursos diversos, por los que me sentí al principio interesada, y un poco enfadada al ver que JM no me había apuntado a ninguno. Aunque al ver a algunos de los participantes, respiré con alivio pues no estoy dispuesta, por nada del mundo, a vestirme de esa manera.



























Había un señor en un escenario, muy cabreado (debía ser un pariente de César Millán), diciendo que estaban los humanos humanizando demasiado a los perros, y que estaba harto de hablar de ello con dueños de canes y que no le hacían caso (si no te hacen caso los perros, poco te lo van a hacer los humanos, tío, además hablando con ese mosqueo). Dijo, además, que los perros debían comer después de sus amos, lo cual me parece bien, ya que comen varias veces al día; lo que no me gustó fue que dijera que no se nos diera nada de la comida humana; pero ¿qué es un perro si no se mete debajo de la mesa a ver si cae algo? Bueno, no quiero ni pensar lo que haría este tipo si se enterara de que llevo un blog... ¡Vaya humanos!¡qué vergüenza tenemos a veces que pasar! Guau.

sábado, 7 de mayo de 2011

LA INQUILINA



















Ya me pica otra vez... ¡venga, a rascarse, toca! El picor se me corre de un lado a otro y no doy a basto... ¿qué es lo que me pasa? Me quedo mirando a JM, y éste parece no darse cuenta. Al fin, le comenta a L. que me estoy rascando mucho últimamente, y ésta le comenta distraídamente que igual me pica como a las personas. Luego, JM me lleva a casa de V. y le dice que me observe. Sigo rascándome, de todas maneras ¿por qué me pica? Entonces, llega O., el hermano pequeño de JM. De éste dicen que tiene malas pulgas cuando se enfada, y que es "el único que me entiende". Así, que me quedo quietecita mientras me coge y comienza a "expulgarme", como dice V. (pero, ¿en qué quedamos?¿no era O. el que tenía las malas pulgas?). Al rato, ¡oh, sorpresa! me encuentra una "pulguita", una, ¡será canalla! ¡con lo que me picaba! Me la quita, y me quedo... bueno, ya sabéis el refrán...


Al día siguiente vuelven V. y O. con una cosa que llaman "pipeta" -historia que se repite más o menos cada mes-, y que contiene un líquido maloliente, que O. (no es cuestión de resistirse y me quedo muy quieta), me extiende tras hacerme la raya en medio hasta la cola. ¡Lo que tengo que hacer para darles gusto, y se sientan útiles! Guau.






sábado, 30 de abril de 2011

¡PERROS AL TREN!








Ya no tiene JM excusa para decir que no puede llevarme en el tren. Aquí le he pillado una foto que le hizo a un perrito que llevaba una familia en el tren a Salamanca. Aunque me surgen algunas preguntas: ¿pagaría billete el perrito?, ¿dónde haría sus cositas?

Sé que yo soy más grande (aunque no mucho más), y que L. dice que soy una histérica que no sabría comportarme, y que nos echarían del tren. Pienso que habla sin conocimiento de causa, pues cuando quiero soy muy formalita.

Al parecer en el tren había una máquina expendedora de bebidas, ¿pondrán a partir de ahora una expendedora de salchichitas? ¿nos pondrían un catering distinto si fuéramos en clase preferente o turista? Son detalles muy importantes, y que no deben ser descuidados en la atención a esta nueva clase de viajeros, la de los perritos. ¡A ver cuándo me estreno! Guau.

sábado, 23 de abril de 2011

CALLOS EN SALAMANCA










JM y L han estado unos días en Salamanca (que debe de ser un lugar de perdición por lo que vais a ver), y a su vuelta me he puesto a curiosear entre las fotos que ha hecho JM, no buscando ni monumentos ni estampas típicas (ya me conocéis), sino fotos de comida. Y he encontrado ésta que casi me tira de la silla. Escuchando, además, a JM hablar con V me he enterado ¡ay! de toda la historia. Un guía de la ciudad, Antonio, les recomendó a JM y L ir a un restaurante llamado Casa Roque, donde comieron, entre otras viandas, ese plato que veis en la foto, llamado callos (y que por aquí llaman menudo), y por el que habían dado al restaurante un premio.



Yo no sé si esto provocará gases, pero a mí no me importaría salir escopetada hasta el techo, con tal de probar ese carne tan tierna y fresca, y que esa salsita tan delicada y deliciosa me resbalara por la gargantita, mientras ladeo la cabeza mordisqueando esa gloria pura. Me miseram! guau.

viernes, 15 de abril de 2011

HÉROES DE ANTAÑO


Hace unos días se coló JM por casa de V. vestido de superhéroe. ¿Qué pretende? Espero que esté de broma, pues me parece que lo tiene crudo si quiere dedicarse a esos menesteres. No lo considero, en verdad, muy compatible con su vida actual. He visto, no obstante, en internet que alguno de estos superhéroes tienen, además, un trabajo durante el día: así, Spiderman es estudiante (a ver cuando termina la carrera por cierto), Dare Devil es abogado, y Iron man es empresario; el único que no parece tener ni oficio ni beneficio conocido es el superhéroe que imita JM en su vestir. Pero en este caso no le auguro mucho éxito, pues a los humanos de aquí no les gusta mucho los americanos, y quizás lo corrieran a gorrazos. Además, no entiendo muy bien cómo pueden llevar esta doble vida, trabajando de día, y luchando contra el crimen y los supervillanos de noche, ¿cuándo duermen entonces?

Lo veo especialmente difícil en el caso de JM, pues él es profesor por la mañana, y llega cansado a casa. Es verdad que suele echarse una siesta en el sofá, pero luego tiene que buscar un rato al menos para ir a casa de V., estar con nosotras, y darme un paseíto. Y los fines de semana normalmente estoy en su casa, así que no sé de dónde va a sacar el tiempo para hacer estas locuras, además si pretende que no me dé cuenta ni yo, ni L., que menuda es. Por otra parte, los supervillanos como que no abundan en Cádiz, vamos. Y aunque los hubiera, no le conozco tampoco a JM superpoderes, que yo sepa. Así que tendría que meterse en el gimnasio unos cuantos años para ponerse mínimamente a tono.

Bueno, espero que recapacite, y piense que ya a su edad lo mejor que puede hacer es sacarme más de paseo. Guau.

sábado, 9 de abril de 2011

LA ENEMIGA


Ahí se acerca, deslizándose a ras de suelo, peluda y alargada: mi enemiga. Me pongo en tensión, arrugo el hocico, y le enseño mis colmillos, lista para el ataque. Parece asustarse, y retrocede haciendo círculos. Odio esa manía suya de arrastrarse por el suelo de la casa, husmeando por todos los rincones, y turbando mi reposo. Veo que JM o L la agarran por su larga y tiesa cola intentando detenerla, pero es imposible, es temible: les arrastra detrás de ella.


Ahí se acerca de nuevo, retrocedo un poco, preparada para cogerla por sorpresa, e intentar liberar a JM. Entonces, salto y la muerdo en su sucia pelambrera hasta que toco hueso, y no la suelto. La muy canalla, sin embargo, suele escapárseme elevándose en el aire, y obligándome así a soltarla. Pero no ha sido en vano, pues tras mis ataques suele volverse a un rincón de la casa, donde se queda quieta, como muerta, hasta la próxima. Es una guerra sin cuartel, y la tengo calada desde que era pequeñita, cuando me atacó alguna vez por sorpresa. Sólo puede quedar una.Guau.


domingo, 3 de abril de 2011

MEMENTO MORI


Me ha producido una gran impresión el fallecimiento del simpático Basil, del blog Tenerife Dogs. El pobre tenía ya doce años y medio (unos 91 en términos humanos), y había sido muy querido y cuidado por sus amos, que parecen haberlo afrontado con entereza. No sé lo que sentirán los míos el día que yo falte; imagino que se pondrán muy tristes, a pesar de que yo llegué a sus vidas de un modo muy casual. JM y V quizás lo sufrán más, pues me ven a diario. V, como es mayor, teme quedarse sola si yo desaparezco y se ha preocupado mucho por mi salud cuando he estado malita, y para JM soy una pequeña y tierna parte de su vida, que creo que le costaría mucho llenar, aunque quisiera.

Hay cosas que no se pueden evitar, y el tiempo corre deprisa en mi contra. Sé que aún provocaré alegrías, y, al final dolor, pero espero que el tiempo de los humanos les permita volverse hacia mi recuerdo con afecto y agradecimiento.


Para no terminar esta entrada de una manera tan triste (pues aún soy la Quequi que gruñe y ladra), quiero ofreceros la imagen de un perro que ha sido rescatado en Japón, y que vagaba desde el maremoto sobre un trozo de tejado. La vida, al final, acaba imponiendo su ímpetu eterno.Guau.






Imagen: ABC

domingo, 27 de marzo de 2011

VOX CLAMANTIS IN DESERTO


Perdonadme que me ponga un poco solemne, pero hay cosas que me resultan muy chocantes. En uno de mis paseítos con JM encontramos en una calle de su antiguo barrio el objeto que veis. Me quedé parada un momento pues nunca he visto por la ciudad algo así. Pensé en un primer momento en los buzones que hay en las casas de JM o V, pero hubo dos hechos que me hicieron descartar esta idea: primero, que el presunto buzón no tiene el nombre del perro, por lo que difícilmente iban a llegarle las cartas; y, segundo, por que no sé quién iba a escribirles cartas a un perro, cuando ni siquiera yo recibo mails. Ya luego se me ocurrió otra hipótesis: era una especie de papelera para echar las caquitas de perro. Aunque también tuve que descartarla: pues, en primer lugar, da pena echar las cositas en un cacharro tan bien diseñado y aparente, y, además, ¿por qué hay sólo uno en toda la Ciudad? ¿Espera acaso el Ayuntamiento que vengan hasta esta calle secundaria del centro todos los perros de Cádiz con sus dueños, a los que se les iba a calentar por el camino la mano con la bolsa de las cositas, que deja además en ella un olor poco agradable? Como esto me parecía absurdo, he llegado a la conclusión de que el objeto se trata en realidad de un monumento a El Perro Desconocido y a El Dueño Concienciado, como ejemplo para todos los guarros que andan por ahí. Guau.

sábado, 19 de marzo de 2011

SUPERENVIDIA COCHINA: TENTEMPIÉ BELGA






Estoy estos días más sensible de lo habitual, pues estoy pasando lo que JM llama "el periodo de las perritas", y al ver una de las fotos que hizo éste en su viaje a Bélgica me he puesto particularmente nerviosa: no hay derecho, no señor. Éste parece que es un plato típico de ese país de pecado: las patatas fritas (les frites) que acompañan a cualquier cosa. JM dice que las probó en un local de comida rápida, y que no les parecieron distintas a las de aquí (allí al parecer les dan dos baños distintos de aceite, y eso les da un gusto peculiar, aunque es verdad que JM dice que no tuvo tiempo de probarlas en más sitios). A mí personalmente no me importaría mucho la diferencia: no me importaría sinceramente, si pudiera meter mi hociquito en la bandeja y que desbordaran algunas fuera mientras las comía; no me importaría que me cayera su grasita por el morro, y atragantarme con esos rulitos de carne ligeramente picante que se ven al lado ¡qué más me daría, si pudiera metérmelos en el buche! Ya los iría masticando poco a poco... sin regarlos con la cerveza local. En fin, para qué seguir...¡qué vida perra! Guau.

sábado, 12 de marzo de 2011

CARNAVAL: DAÑOS COLATERALES









Observo que el carnaval también está causando estragos este año. Aquí veis a este buen señor, que ha perdido la cabeza (lo que tampoco debe extrañar mucho durante estas fiestas). Mi espíritu de sabueso me ha hecho pensar asimismo en la posibilidad de que el Ninja que apunta a la izquierda de la foto haya tenido que ver en el asunto. En todo caso, el descabezado parecía cansado (no lo entiendo pues ya no lleva peso sobre los hombros), y se había buscado una silla; e imagino que debido a su minusvalía se había puesto a pedir limosna. De hecho, se ponía muy contento y aplaudía cuando alguien le echaba unas monedas (¿cómo se daría cuenta?). En fin, cosas de humanos.

Me parece también preocupante el hecho de que, durante mis paseítos de estos días, he visto a probas enfermeras y policías (aunque bastante jóvenes; deben ser las primeras de su promoción) agacharse detrás de coches para hacer una burda imitación de lo que yo hago, ya sabéis, tal que así:


Y me ha sorprendido además verlas hacerlo en el mismo sitio donde antes se había puesto a hacer lo mismo un presidiario con su traje de rayas y todo, o algún pirata (ya han vuelto a Cádiz, ¡temblad meones del Callejón de los Piratas!), aunque en su caso, de pie. Me inquieta esta falta de compostura, que creo que sería impensable en los japoneses afectados por el maremoto o tsunami. He llegado, pues, a la conclusión de que los humanos se vuelven locos en Carnaval, y que llegan a sufrir incluso extrañas mutaciones. Este año, por ejemplo, he sufrido un déjà vu al volver a encontrarme con un grupo de hombres-pollo en la puerta de mismo supermercado que el año pasado. Serán, quizás, unos PDA, Pollos Damnificados por Avecrem, que harán allí su convención anual.
Sólo espero que vuelvan pronto las aguas a su cauce (incluidas las menores), y que en mis paseítos sólo olisquee las de mis congéneres, que para eso están, digo yo. Guau.