sábado, 9 de octubre de 2010

LA DAMA DE LA TRISTE FIGURA






JM y V me llevaron de nuevo al Hospital Veterinario, para que me pusieran otra nueva inyección. ¡Uf! tengo ya más agujeros que un colador. L., la veterinaria, dijo que me veía bastante mejor, aunque debía seguir con el tratamiento. JM, que tenía el día gracioso, se acordó de que me tocaba la vacuna anual en noviembre, y entonces L. le dijo que se podrían poner las dos inyecciones en la próxima cita, dentro de 15 días. ¡Muchas gracias, JM, tendré un 2 por 1, y no precisamente de hamburguesas! Dicen que el perro es el mejor amigo del hombre, aunque creo que no se puede decir "viceversa". Espero, en todo caso, que sirva para algo, y que no siga perdiendo pelo a la misma velocidad que Kojak, y no me quede, pues, como en esta foto que veis de uno de esos pelados carcelarios que me hacían antes (ahí tuvieron que ver algo las protestas de Aurora y Olimpia).
Me parece que si hay un colectivo humano amante de los perros es el de los taxistas. El que nos llevó a la clínica, se puso a hablar de su perro que tenía 17 años, y ya estaba un poco achacoso. JM dijo que un amigo tenía un perro de aún más edad, y que se murió ciego y de viejo. Al parecer la noche antes se dedicó a pasear por todas las habitaciones de la casa, y quedarse un rato en cada una. El veterinario le dijo luego al amigo de JM que lo que había hecho el perro era despedirse, pues sabía que se iba. A muchos humanos les da miedo la muerte, y prefieren no pensar en ella.
Yo que cumpliré pronto 7 años, espero dar aún mucha guerra, ¡y vosotros que la leáis! Guau.

sábado, 2 de octubre de 2010

PELIGRO DE MIERDA






No, no quiero hablar de un peligro sin importancia, sino de uno literal, literal. Ya me encuentro un poco más animada, aunque todavía pachucha, y procuro animarme en mis paseítos con JM. Estabamos hace poco por los callejones de la Viña, tan alabados en Carnaval como poco limpios todo el año, y me sorprendieron estas dos tiras de papel en el suelo junto a una caca pisoteada (mi olfato es infalible), en las que podía leerse: "¡Peligro resbalón! Danger shit!". Los progresos que he hecho en el conocimento de la lengua inglesa me permitieron entenderlo en el acto, y mis innatas aptitudes de "sabuesa" se despertaron de continuo: deduje que se trataba de la obra de algún probo ciudadano que debía de haber sido víctima inadvertida del zurrullo emboscado. No puedo saber hasta dónde llegó el resbalón del humano en cuestión, aunque deduzco que se debió enfadar bastante para tomarse la molestia de escribir esa advertencia junto a la huella de su desgracia (y hasta hacerlo en inglés, pensando quizás en los turistas que llegan a Cádiz escuchando lo de la Tacita de Plata, y no miran al suelo por precaución como suelen hacer los vecinos de la ciudad, casi como instinto adquirido u obra de la Selección Natural), y que no era de aquí, pues se está más que desgraciadamente habituados a estos regalitos callejeros. En fin, lo que no quiero ni imaginar es cómo pegó las dos tiras de papel al suelo.
Bueno, tengo un nuevo seguidor, Kike de San Fernando, ¡bienvenido, amigo! Cualquier día incluso supero a JM. Guau.

sábado, 25 de septiembre de 2010

DE NUEVO MALITA






Hacía unos días que JM decía que me veía un poco rara. Se puso a examinarme, y me encontró numerosas manchas oscuras, y rojeces en la piel. Le preocupaba también que hubiera pasado el celo (del que traté en mi última entradita), sin echar nada, y que, tras tanta excitación, hubiese caído en la depre. Así que se lo dijo a V., y decidieron llevarme al hospital veterinario el martes pasado.
Ya sabéis que no me gusta ir, salvo por los paseos en taxi que me dan de ida y vuelta. Me puse un poco nerviosa en el vestíbulo de la clínica, pues sabía lo que me esperaba, aunque no había esta vez casi ningún congénere a la vista. Me puse a ladrarle a una humana que salía del interior de esta "casa del dolor" con una bolsa oscura de aspecto sospechoso. Era una de las recepcionistas, que llevaba una especie de uniforme con dibujos de perros y gatos (que quizás tendrían más gracia en una guardería, pues a mí no me hacían ninguna). Una vez en el interior, me las vi con la veterinaria L. (¿por qué todas las L. me tienen tan derecha?), quien, tras examinarme hábilmente, dictó a unos V. y JM expectantes su diagnóstico: piodermia. La misma enfermedad de la piel que padecí hace un año. JM dijo que me ponía mensualmente las pipetas antibichitos, y L. habló de una posible reacción alérgica indeterminada. Me cayó luego la inevitable inyección que esta vez aguanté estoicamente, y la cita para otro pinchazo en 15 días. Comentaron también JM y L. que veían que me raleaba el pelo, y L. me recetó unas vitaminas. ¡Dios!¿no me quedaré pelona, verdad?
Con estas inquietantes perspectivas, regresamos en taxi. El taxista, desde que montamos en su vehículo, me echó el ojo, y se puso a hablar con JM comparándome con su perrita, una maltesa, como mi madre, aunque siempre de manera ventajosa para la suya, lo que tampoco contribuyó a levantarme la moral. Me doy cuenta que viajar en un taxi es casi como estar en la sala de estar de alguien, en este caso del taxista, de visita de compromiso, y al que te sientes obligado a dar conversación, aunque sea de urgencia.
Bueno, parece que mientras me recupero, debré renunciar a mis ambiciones artísticas, y me dedicaré a la crónica bloguera. Guau.

sábado, 18 de septiembre de 2010

VICIOS INCONFESABLES









Hace 8 meses que abrí este blog, y aún hay cosas que no me atrevo a contar. Debe de estar contagiándoseme algo de eso que los humanos llaman conciencia, y me veo impelida a haceros partícipes de una de mis intimidades menos edificantes. Cuando me llega el período de celo me entran unos picores enormes e inconsolables. Pero se dice que la necesidad aguza el ingenio, y encontré un expediente para aliviarme un poquito. Un día se me ocurrió coger una mantita que hay en casa de V., y empecé a restregarme contra ella, como el que se rasca compulsivamente. Con el tiempo llegué a desarrollar una técnica depurada: me ponía a dos patas, agarraba la manta con la boca, y me las apañaba con las otras dos patitas para hacer un doblez en la manta, de modo que caía sobre ella en condiciones de refregarme a gusto (no debe sorprenderos tanto, pues, mi habilidad con el portátil). A V. no le gusta, y cuando me descuido, me esconde la mantita. Y entonces soy capaz de pasarme el día gimiendo. Un día que estaba yo en plena faena, apareció la pequeña V., sobrina de JM, y le preguntó a su abuela: "Abuelita, ¿qué está haciendo la Quequi?". V, disimulando como pudo, le respondió que yo estaba jugando al caballito.

Me diréis que no está bien lo que hago, y tenéis razón, pero, ¡es que no podéis imaginar cómo me pica! Los picores remiten ya, igual que mis reglas, que cada vez son menos abundantes. Será que me hago mayor. Espero, queridas amigas, que me sepáis comprender y perdonar. Guau.
A pesar de todo, no pierdo seguidores, sino que los gano, como es el caso de una nueva amiga, Victoria Guanche, ¡bienvenida!


sábado, 11 de septiembre de 2010

LA COLOMBE POIGNARDÉE






"La paloma apuñalada" es parte del título de uno de esos poemas que lee JM antes de acostarse. Me acordé de ella en uno de nuestros paseítos exploratorios, en los que nos apartamos del recorrido habitual y deambulamos por otros parajes. Hace meses pasamos junto a una casa solariega del antiguo barrio de JM que conserva su escudo heráldico, y allí me fijé en una paloma difunta atrapada en una moldura (¡Qué inspiración no habría sido para Apollinaire!) -a L. le dan miedo las palomas, y se pone muy nerviosa cuando le revoletean por encima. A mí me da un poco igual, pues les ladro a todos los pájaros por igual. Soy democrática-. Lo cierto es que pasamos hace poco por el mismo sitio, ¡y allí seguía la paloma! No se había caído al suelo, y nadie la había retirado, o quizás reparado en ella. Es curiosa la incuria humana. Yo siempre estoy muy atenta a todo lo que me rodea, pero los humanos van normalmente pensando en sus cosas, y no prestan mucha atención a lo que les rodea. En todo caso, están pendientes del suelo para no pisar las caquitas de mis congéneres que algunos desaprensivos dueños no recogen, y de las que Cádiz está bien servida. El hecho es que allí seguía la paloma, hecha una carcasa de plumas. Quizás acabarán pensando que se trata de otro símbolo heráldico, y alguno se quedará parado intentando desentrañar su sentido. Cosas de Cádiz, donde se dejan cosas abandonadas meses y meses sin que nadie las recoja, como las motos quemadas o destripadas. Creo que, aparte de para representar la Habana, Cádiz podría ser escenario de una película sobre Beirut. Pero ya sabe, en Cádiz hay que... Guau.
Por cierto, tengo un nuevo seguidor, Jose, de Málaga ¡Bienvenido, amigo!

sábado, 4 de septiembre de 2010

YO DE TI NO LO HARÍA, FORASTERO





Compruebo en internet el auge de las películas con, de o sobre perros. Hay una larga lista (Marmaduke, Hotel para perros, Como perros y gatos, etc.), incluso he leído que existe el proyecto de rodar una película sobre Marylin Monroe desde el punto de vista de su perrita -creo que si hay un caso en que un humano querría volverse perro sería éste ¡Qué no habrían dado muchos!¡qué no habrá visto esa perrita!-. Dadas mis conocidas inquietudes artísticas, he estado pensando cómo podría ser mi contribución al Séptimo Arte. Así que estoy escribiendo el guión de un corto, que podría ser una especie de western casero. He tomado también algunas imágenes para que me digáis qué os parece, si tengo aptitudes artísticas, digo. En esta escena podría decir algo así como "yo de ti no lo haría forastero", o "este sofá es demasiado pequeño para los dos". Pero necesito un partenaire. He pensado en B., el pequeño yorkshire de la vecina del bajo, con el que he tenido ya algún encontronazo, por pesado. Su ama lo "echaba" con otras perras con pedigree, y decía que tenía hasta 22 vástagos el perrito. Pero este año, con la crisis, no lo lleva de excursión sexual, y se lo ve todo el tiempo gruñendo y con las orejas de punta, el pobre. Así que he pensado invitarlo en el papel de malvado rijoso. Estoy muy ilusionada con el trabajo, aunque quizás ya estoy un poco mayor para llegar a ser una estrella del celuloide. ¡Pero lo bien que me lo paso! Guau.
Por cierto, tengo una nueva seguidora, Abuela Cyber, de Uruguay ¡Bienvenida, amiga!




sábado, 28 de agosto de 2010

ARTE MODERNO






JM está que no hay quien le tosa desde que acabó su último cuadro. Estuvo casi una tarde entera buscando el lugar adecuado según él para colgarlo, y estaba hace poco comentándole a L. un artículo de una revista sobre un famoso artista italiano, Maurizio Cattelan. JM decía que él mismo consideraba el arte como belleza, y que el arte y la sabiduría han de estar unidos. Se permitió incluso citar a Andrei Tarkovsky quien decía que lo bello queda oculto a los ojos de aquellos que no buscan la verdad. Todo este discurso era para criticar al tal Cattelan, a quien JM considera un experto en marketing y en hacerse millonario mediante el socorrido expediente de épater le bourgeois. Llama a sus creaciones "cosas" reconociendo su vaciedad de sentido, y confiesa que no sabe ni pintar ni esculpir, y que las encarga a terceros, y luego las vende por su peso en oro. En el mismo artículo había una foto de la obra Fontaine de Marcel Duchamp, y deslicé como el que no quiere la cosa por la foto a ver si JM decía algo al respecto. L. había comenzado ya a parpadear, y JM dijo que el caso de Duchamp era distinto, pues en su obra, siendo provocadora para su época, existía una innegable fuerza metafórica. Yo ya empezaba a perderme, y decidí pasar a la acción, que es lo mío. Así que corrí al cuarto de baño, y me subí al bidé dispuesta a hacer una performance en homenaje a Duchamp (con gran enfado de JM, que me parece ya un poco "antiguo"). Pero no se me ocurre ningún título para ella; a ver si vosotras, queridas amigas, me podéis dar una ideita. Guau.

sábado, 21 de agosto de 2010

DESCUBIERTA






No, por mucho que me esconda me han descubierto. L. se ha enterado de que tengo un blog, porque JM lo anexó al suyo, y allí lo vio. A JM no le importó mucho cuando se enteró, ni se sorprendió demasiado (en su profesión parece curado de espanto), aunque me ha restringido el acceso a las páginas caninas, y sé que mira de reojo mi contador de visitas comparándolo con el de su blog. Pero con L. ha sido distinto. Le dijo a JM que era culpa suya por tratarme como una persona, y que si la perra era tan lista debía matricularme para que me sacara el graduado escolar. Y luego le mandó la dirección de mi blog a sus familiares. Su hermana me ha escrito aconsejándome que me porte mejor, que no ladre a las visitas, y que no me suba a las camas y el sofá, y sé... que me siguen de cerca.
Ahora estoy confusa y no sé qué hacer; no sé si pasarme a la clandestinidad, y dejar correr las cosas un tiempo, o bien, hacer autocrítica y confesar públicamente mis errores (¿dónde he escuchado esto?). Lo del graduado escolar no lo veo viable, pues he tecleado en google "graduado escolar para perritas", y no he obtenido ningún resultado (bueno, en un sitio pedían que se exigiera el graduado escolar a los dueños de algunos perros), así que tendré que seguir siendo "autodidacta". De lo de portarme mejor, debería intentarlo, aunque lo de lo de no subirme al sofá, me parece imposible, pues, entonces, no sería yo misma, la Quequi. ¿Tiene sentido seguir con el blog?¿qué pensáis, queridas amigas? No me gustaría dejarlo... sea como sea, ¡sed todos bienvenidos! Guau.

sábado, 14 de agosto de 2010

DE LA PELU















He tenido una semanita bastante ajetreada por cuestiones de estética. V. decidió llevarme a pelar. Yo, como siempre, me porté bien (debo resaltar mi buen comportamiento por hechos recientes que os contaré en próximas entradas): dejé que esa humana del extraño pelo rojizo me repasara con su máquina de trasquilar, que me restregara con champú, y me lavara, e incluso que me pusiera una especie de moñito. A otros congéneres míos tiene que atarlos, y ponerles un bozal para que no la muerdan. JM había insistido mucho en que no me raparan como a una "ratita", pero V. no estaba muy contenta con el resultado final, pues decía que me habían dejado pelos muy largos por algunas partes. Así que, mientras JM me hacía unas fotos (L. hizo su comentario irónico habitual preguntádole a JM si me estaba haciendo un book) -aunque yo estaba nerviosita y no estaba quieta-, V. decidió llevarme de nuevo a la "pelu" al día siguiente. Allí me dieron otros recortes que parecieron contentar de momento a V. Digo de momento, porque al día siguiente la veo acercarse a mí tijeras en mano, para recortarme algunos pelitos que no le gustaban... Vino JM, y esperaba que él pusiera las cosas en su sitio. Pero no imagináis cuál fue mi sorpresa cuando ¡él también cogió las tijeras para cortarme unos nuditos que tenía en las piernas!¡Es increíble!¿es que todos han descubierto una afición desconocida por la peluquería, y quieren hacer prácticas conmigo?


Por mi parte, sigo prefiriendo mi aspecto desaliñado de costumbre, un poco a lo "camionera", y que no me hagan al final algún "trasquilón", y acabe como el hijo de una antigua vecina de V., que se puso a pelarlo por su cuenta, y al final tuvo que llevarlo corriendo al barbero con la cabeza cubierta con una toalla de las calvas que le había dejado. Guau.







sábado, 7 de agosto de 2010

CAVE CANEM (Enfadada)






Me he enfadado mucho al acordarme de lo que se dice por aquí de que las calles están muy sucias por culpa de los canes. No, señor, no hay que echarle la culpa a los perros, sino a algunos de sus amos humanos. ¿Qué les cuesta llevarse una bolsita como JM, y recoger las caquitas? ¿es que hay epidemia de lumbago? ¿acaso asocian las caquitas con la famosa pastilla de jabón? ¿No quieren por un casual que lo vea el vecino recogiendo cositas de perros? Hay gente pa tó, que dijo un humano torero. Pero siempre se puede rizar el rizo del despropósito; el otro día vi un caso particularmente sangrante. Había un tipo que recogía las cositas de su perro en una bolsita; hasta ahí todo normal, pero luego... ¡no va el tío con la bolsa y la tira entre el bordillo de la acera y la rueda de un coche aparcado! ¡tío guarro, qué quieres, que dé el coche marcha atrás y le salpique los tobillos a alguna señora de...! bueno, no quiero entrar en detalles escatológicos. Y luego el tipo nos miró como si nada, el tío vaina (y no de Chéjov), vamos, un auténtico chufla gaditano... Lo peor es que saltó viento de levante, y, al volver a pasar al cabo de un rato por allí, vimos que la bolsa había terminado... dos calles más abajo. Prefiero no imaginar dónde terminó. Como dicen que el criminal siempre vuelve al lugar del crimen, espero que se le pegara a la pierna la bolsa al tío clufla ese.
P.D.: Aquí me veis con mi juguete favorito, un erizo que me trajo hace unos veranos JM de Oviedo, aunque V., la madre de JM, lo llama "demonio". Este erizo asturiano es muy resistente, y, por más que lo muerdo y remuerdo, sigue ahí incólume (menos mal que no pincha).
Y para que veáis que no todo es enfado, quiero mandar un saludito a dos seguidoras mías de vacaciones, Aurora y Olimpia, y desearos a todas un feliz descanso veraniego. Guau.