domingo, 15 de julio de 2012

BACK TO SANLÚCAR

Hace no mucho estuvo JM con L. y familiares de ésta en un lugar llamado Sanlúcar, tierra de perdición por lo que se verá a continuación. Fueron a comer a un lugar llamado "El gallego" donde se pusieron las botas. (L., con su sagacidad habitual, señaló que parte del bar había sido un antigua casa). Decía JM que le pusieron un pan de dimensiones homéricas (no entiendo muy bien lo que dice, pero lo cuento tal cual; sé que es un tanto pedante, pero es mi amo, y lo tengo que tolerar),

y luego una bandeja mayúscula de choco aliñado,

del que apenas pudieron dar cuenta, antes de que les llegara otro bandejón de pescado surtido (del que imagino que JM no haría fotos porque no le cabría en el encuadre). Tras marcharse alabando lo bien y barato que habían yantado (no sin antes descubrir que uno de los camareros estaba emparentado con la familia de L., oriunda de Sanlúcar), fueron a tomar café al colindante palacio de los duques de Medina Sidonia (no sé si a sentirse como tales un ratito, o a dedicarse a la labranza vistas las fotos)

Tras lo cual, tomaron las de Villadiego en dirección a Cádiz. Por lo que a mí toca, y visto cómo tratan allí a los perros, no iré nunca a Sanlúcar (a menos que me lleven, claro). Guau.


domingo, 8 de julio de 2012

CONVERSACIONES AL FILO


Currito el canario que vino a casa por Reyes hace tiempo que no canta. Está triste, y sólo pía. Ya no sabe L.  qué hacer para que emita sus trinos. Aquí me veis intentando sacarle algo, aunque no sé si es peor el remedio que la enfermedad, pues con mis ladridos sólo parece sobresaltarse, e incluso, cuando me cabreo y no me ve L., le doy un cabezazo a la jaula. Soy un poco bruta. Ahora con el buen tiempo, lo sacan al hueco de la ventana, y se anima a piar un poquito. Sin duda, no debe de ser lo mejor del mundo vivir en una jaula, por muy bien que se cante. Cosas de los humanos, y de sus reglas y normas, que ponen a veces la estética por delante de la ética... bueno, bueno, acabaré de filósofa uno de estos días. Guau.

martes, 3 de julio de 2012

EL ÚLTIMO VIAJE


Hacía unos días que JM observaba preocupado en su parada de las 7:30 que no había rastro ni del gato que allí se encontraba siempre, ni del agua y la comida que le acompañaban. Una mañana encontró esta hoja pegada en la cristalera de la parada, y aquí la reproduzco, en homenaje a aquel gato y a la anónima persona que tanto lo quiso, y que nos da una lección de humanidad. Esa misma tarde desapareció la hoja; quizás a alguien le molestó que le recordara que era también pasajero:

                                              "ÚLTIMA PARADA

Le ha costado decidirse, pero al final este gato vaquita rojizo ha cogido el autobús, para bajarse en la última parada, que es la del Cielo Felino.
No se sabe exactamente cuántos años, quizás más de 8 o 9 llevaba este gato gaditano acampando su vida entre el mar del Campo del Sur y una parada de autobús.
Cuántas confiadas siestecitas han obligado a algún ciclista a frenar en seco, pues este gato plantaba su sueño en medio de la vía ciclista mal diseñada, incluso para un gato.
Conocía perfectamente el horario de las líneas 2 y 7, hasta tal punto que los domingos en que no había servicio se echaba al fresquito del tramo de carretera reservado al transporte público, riéndose de los humanos que esperaban un autobús que ese día nunca llegaría.
Al final se decidió a subir y en su viaje se llevará el recuerdo de las miradas cariñosas, los simpáticos saludos, solidarios cacharritos de surtido pienso y la amistosa agua fresquita que nunca le faltaron.
Parada se marchó de viejectio, como todos los gatos deberían hacer, atesorando una vida libre y llena de respeto de todos los usuarios gaditanos de esa parada tan engatunada.

                                                   ¡FELIZ VIAJE!".

domingo, 24 de junio de 2012

UNA INESPERADA VISITA


Vi esta mañana de pronto muy ajetreado a JM, hablando de alguien que iba a venir. Salía yo poco a poco de mi sopor, cuando éste me agarró y me metió en el cuartito a instigación de L. que decía que yo iba a ponerme a ladrar (no sé de dónde sacará esa peregrina idea). Escuché al poco que llegaban unos extraños, y que saludaban a JM y L. como si no los conocieran. Una señora que venía me escuchó arañar la puerta, y dijo que ella tenía dos perritos, y que no le importaba que yo estuviera allí (bien por ella), pidiéndoles que me dejaran salir. Corrí como una tromba hacia el salón, y allí me encontré con una señora, y dos guapas jóvenes norteamericanas, sus hijas, de las cuales una está estudiando en España, que resultaron ser familia lejana de JM, acompañados de P., tío materno de aquél. Éstas me hicieron muchos mimos, y hasta me hablaron en inglés, diciendo que yo era la reina de la casa. Por no dejar de estar en mi lugar, ladré un poquito nada más, aunque me cayeron muy bien, y espero que vuelvan pronto. See you soon! Guau.

domingo, 17 de junio de 2012

LA ESFINGE Y EL BOCADILLO

Me llevó V. a lavarme, y, yo, que creía que a la peluquera se le habían acabado todas las pasadas habidas y por haber, me veo que me encasquetan otra.

Está claro que no me libro. L., aparte de cocinarme de vez en cuando algún filetito de pollo, me ha regalado un nuevo juguete con forma de bocadillo (está muy atenta conmigo, se ve que le ha influido mi blog, y el que yo la haya convertido en una persona famosa). Así, que cojo éste y adopto una postura hierática y enigmática que ni la Esfinge de Tebas.

Pero por muchas adivinanzas que acierten, ¡no pienso dejarle a nadie mi bocadillo ni aunque sea de pega! Guau.

domingo, 10 de junio de 2012

EL BAILE DEL POLLITO

Había oído hablar del baile de San Vito, pero eso no es nada comparado con el meneo bailarín que me entró ayer cuando L. me acercó un platito con un filete de pollo que había hecho a la plancha para mí. Me salió toda una coreografía que podría patentar como "el baile del pollito". Primero, me puse a dos patas, y di una serie de pasos laterales, a izquierda a derecha,

balanceando las caderas al compás de los movimientos del platito. Luego di media vuelta completa, sin dejarme marear por el olor, que me hacía mover las patitas sin parar.

Hubiera seguido con el baile, pero entonces L. me dejó el platito en el suelo, y, bueno, ya sabéis, si queréis verme bailar... Lástima que JM no me grabara en vídeo, y me colgara en Youtube, sería ahora famosa, y me estarían atiborrando a... pollito. Guau.


domingo, 3 de junio de 2012

EL GATO DE LA PARADA


El gato está siempre en la parada del autobús cuando llega allí JM sobre las siete y media de la mañana. Tiene media pelambrera de un color cobrizo como si se le hubiera chamuscado, y permanece inmóvil o relamiéndose ajeno a la gente que pasa justo a su lado. No parece tener miedo, y alguien le deja comida y agua todos los días; aunque no es un gato doméstico, sino otro de los gatos que pueblan, sinuosos, el Campo del Sur. Se queda cabizbajo, atento tal vez a las palomas que pasean torpemente cerca de él, como si no le importara, tal que si les perdonara la vida, eximiéndose de su instinto de cazador, más cercano, en su quietud -y tal vez enfermedad-, a la contemplación conmiserativa de los afanes diarios,  incomprensibles para él, de los fugaces viajeros.


domingo, 27 de mayo de 2012

PROPIEDADES Y USUFRUCTOS

Tengo que reconocer que a veces soy muy posesiva, o que con la edad me estoy volviendo muy maniática; aunque empiezo a entender eso que los humanos llaman propiedades y usufructos ("usufrutos" según V.); usufructo sería por ejemplo cuando atrinco una babucha de L. o de JM

sobre todo porque tengo que devolverla al poco por las buenas o por las malas; propiedad, por el contrario, sería cuando agarro un paquete de kleenex, pues L. los da ya por inservibles una vez que he mordisqueado el paquete, o, también, cuando agarro una de mis barritas. Pero que no jueguen conmigo cuando estoy con algo de lo que es mío

pues entonces puede producirse el advenimiento de


The Day of the Beast!


domingo, 20 de mayo de 2012

HIGIENE DENTAL

Los humanos le dan mucha importancia a la higiene dental; así, veo a JM y a L. en el cuarto de baño con la boca llena de una especie de espuma (la primera vez tuve miedo creyendo que tenían la rabia), y frotándose los dientes como posesos con un cepillo. Lo malo es que una vez por semana JM coge un cepillito que se ajusta al meñique y me somete a una tortura similar. Afortunadamente, en casa de V. ésta no se gasta esas mariconadas y me da lo que ella llama "trencitas", y que son unas barritas antisarro. Yo las agarro, y me puedo tirar horas y horas en el sofá mientras me decido a comerlas. Estoy pensando quizás en dejarlo viendo lo fea que me pongo mordisqueando la golosina, y me acuerdo de Atenea, que después de inventar la flauta la dejó porque vio que se le hinchaban los carrillos soplando, y se encontraba muy fea. A ver si me podéis sacar de este dilema, queridas amigas y amigos.
Tengo dos nuevos seguidores, ¡bienvenidos, amigos de Omán y de la Fuerza! (Tiembla, JM).






domingo, 13 de mayo de 2012

A LA BARTOLA

A Sofía

No es que una sea una contorsionista, pero a medida que me voy amodorrando en el sofá me voy poniendo boca arriba, y tuerzo la cabeza a un lado. Dice L. que soy una "desahogá", pero a mí plín, que el estrés es una cosa muy mala; así que cuando veo preocupado a JM intento darle ejemplo de esta manera, ¡que para eso estoy, vamos! Guau.