domingo, 26 de agosto de 2012

EL REGRESO


He vuelto; ya estaba cansada de descansar todo el día tirada en el suelo absorbiendo el fresquito de las baldosas, y con el fin de la ola de calor me he espabilado. Me ha dado tiempo de pasar hasta por la veterinaria, quien me ha pinchado para quitarme mi dermatitis (tengo que volver a visitarla el martes próximo,  ¡ay!), y me ha dicho que estoy más en forma, gracias a los paseítos con JM. Éste se quitó de enmedio unos días y se fue con L. a un lugar llamado Santander. Estoy buscando las fotos en su portátil a ver si encuentro alguna imagen que pueda interesarme (sobre todo relacionada con la gastronomía que sabéis que me gusta particularmente, y que hace que se me ericen las orejitas). Me trajeron del viaje un juguetito que agarré en el acto (aunque no hubiera estado mal que fuera comestible, como el queso que le trajeron a V., y los pasiegos para A.)


Todos andan aquí locos, por otra parte, con el pequeño O. junior, y no ganan para pañuelos con la baba que se les cae, con el peque, y todos se alborozan cuando gruñe o hace ruiditos con la garganta (parece mentira que sean adultos), y se preocupan mucho cuando llora (tendré que aprender alguna de sus tácticas para que me hagan más caso, aunque con una carita como la suya entiendo que sea difícil resistirse)


Tengo una nueva seguidora, Kippy, Benvinda, amiga! Guau.

martes, 31 de julio de 2012

CALORES


¡Qué calor hace! Me he puesto en la terraza, y me estoy asfixiando, ¡cómo ha entrado el verano de fuerte! Estos días ha estado Cádiz llena de humanos que venían a ver a otros humanos que viven en unos barcos de vela (sí que está mal el problema de la vivienda), y visten de blanco, como en los anuncios de detergente. El problema es que ha habido una huelga de basuras (quiero decir, de basureros, quiero decir, de empleados de recogidas de basuras... ¡ay, qué complicado es el lenguaje humano, con lo fácil que es dar un par de ladridos!), y las calles han estado nauseabundas, por lo que JM no ha querido darme paseítos para que no se me infectaran algunas ronchas de dermatitis que me han salido (¡ay, que me veo pronto de nuevo escribiendo en la peor sección de este blog, "crónicas veterinarias", acribillada a inyecciones de mi sonriente veterinaria!) ¡uf, qué calor! ¿y por qué no me meto dentro, y me pongo fresquita tumbada en el suelo del salón? ¡Mira que eres bruta, hija! ¡Felices vacaciones, queridas amigas y amigos! Guau.



domingo, 22 de julio de 2012

NUEVA IMAGEN

JM se ha comprado una nueva cámara, y le está haciendo fotos a todo lo que pilla (creo que está fotografiando hasta las facturas). A mí me ha hecho fotos recién pelada,

y en una de mis posturas favoritas, ya sabéis, dándole la vara a V. cuando come para que me eche alguna cosita.

Espero que cuando se le pase a JM el furor fotográfico, ¡se decida a darme un paseíto! Guau.

domingo, 15 de julio de 2012

BACK TO SANLÚCAR

Hace no mucho estuvo JM con L. y familiares de ésta en un lugar llamado Sanlúcar, tierra de perdición por lo que se verá a continuación. Fueron a comer a un lugar llamado "El gallego" donde se pusieron las botas. (L., con su sagacidad habitual, señaló que parte del bar había sido un antigua casa). Decía JM que le pusieron un pan de dimensiones homéricas (no entiendo muy bien lo que dice, pero lo cuento tal cual; sé que es un tanto pedante, pero es mi amo, y lo tengo que tolerar),

y luego una bandeja mayúscula de choco aliñado,

del que apenas pudieron dar cuenta, antes de que les llegara otro bandejón de pescado surtido (del que imagino que JM no haría fotos porque no le cabría en el encuadre). Tras marcharse alabando lo bien y barato que habían yantado (no sin antes descubrir que uno de los camareros estaba emparentado con la familia de L., oriunda de Sanlúcar), fueron a tomar café al colindante palacio de los duques de Medina Sidonia (no sé si a sentirse como tales un ratito, o a dedicarse a la labranza vistas las fotos)

Tras lo cual, tomaron las de Villadiego en dirección a Cádiz. Por lo que a mí toca, y visto cómo tratan allí a los perros, no iré nunca a Sanlúcar (a menos que me lleven, claro). Guau.


domingo, 8 de julio de 2012

CONVERSACIONES AL FILO


Currito el canario que vino a casa por Reyes hace tiempo que no canta. Está triste, y sólo pía. Ya no sabe L.  qué hacer para que emita sus trinos. Aquí me veis intentando sacarle algo, aunque no sé si es peor el remedio que la enfermedad, pues con mis ladridos sólo parece sobresaltarse, e incluso, cuando me cabreo y no me ve L., le doy un cabezazo a la jaula. Soy un poco bruta. Ahora con el buen tiempo, lo sacan al hueco de la ventana, y se anima a piar un poquito. Sin duda, no debe de ser lo mejor del mundo vivir en una jaula, por muy bien que se cante. Cosas de los humanos, y de sus reglas y normas, que ponen a veces la estética por delante de la ética... bueno, bueno, acabaré de filósofa uno de estos días. Guau.

martes, 3 de julio de 2012

EL ÚLTIMO VIAJE


Hacía unos días que JM observaba preocupado en su parada de las 7:30 que no había rastro ni del gato que allí se encontraba siempre, ni del agua y la comida que le acompañaban. Una mañana encontró esta hoja pegada en la cristalera de la parada, y aquí la reproduzco, en homenaje a aquel gato y a la anónima persona que tanto lo quiso, y que nos da una lección de humanidad. Esa misma tarde desapareció la hoja; quizás a alguien le molestó que le recordara que era también pasajero:

                                              "ÚLTIMA PARADA

Le ha costado decidirse, pero al final este gato vaquita rojizo ha cogido el autobús, para bajarse en la última parada, que es la del Cielo Felino.
No se sabe exactamente cuántos años, quizás más de 8 o 9 llevaba este gato gaditano acampando su vida entre el mar del Campo del Sur y una parada de autobús.
Cuántas confiadas siestecitas han obligado a algún ciclista a frenar en seco, pues este gato plantaba su sueño en medio de la vía ciclista mal diseñada, incluso para un gato.
Conocía perfectamente el horario de las líneas 2 y 7, hasta tal punto que los domingos en que no había servicio se echaba al fresquito del tramo de carretera reservado al transporte público, riéndose de los humanos que esperaban un autobús que ese día nunca llegaría.
Al final se decidió a subir y en su viaje se llevará el recuerdo de las miradas cariñosas, los simpáticos saludos, solidarios cacharritos de surtido pienso y la amistosa agua fresquita que nunca le faltaron.
Parada se marchó de viejectio, como todos los gatos deberían hacer, atesorando una vida libre y llena de respeto de todos los usuarios gaditanos de esa parada tan engatunada.

                                                   ¡FELIZ VIAJE!".

domingo, 24 de junio de 2012

UNA INESPERADA VISITA


Vi esta mañana de pronto muy ajetreado a JM, hablando de alguien que iba a venir. Salía yo poco a poco de mi sopor, cuando éste me agarró y me metió en el cuartito a instigación de L. que decía que yo iba a ponerme a ladrar (no sé de dónde sacará esa peregrina idea). Escuché al poco que llegaban unos extraños, y que saludaban a JM y L. como si no los conocieran. Una señora que venía me escuchó arañar la puerta, y dijo que ella tenía dos perritos, y que no le importaba que yo estuviera allí (bien por ella), pidiéndoles que me dejaran salir. Corrí como una tromba hacia el salón, y allí me encontré con una señora, y dos guapas jóvenes norteamericanas, sus hijas, de las cuales una está estudiando en España, que resultaron ser familia lejana de JM, acompañados de P., tío materno de aquél. Éstas me hicieron muchos mimos, y hasta me hablaron en inglés, diciendo que yo era la reina de la casa. Por no dejar de estar en mi lugar, ladré un poquito nada más, aunque me cayeron muy bien, y espero que vuelvan pronto. See you soon! Guau.

domingo, 17 de junio de 2012

LA ESFINGE Y EL BOCADILLO

Me llevó V. a lavarme, y, yo, que creía que a la peluquera se le habían acabado todas las pasadas habidas y por haber, me veo que me encasquetan otra.

Está claro que no me libro. L., aparte de cocinarme de vez en cuando algún filetito de pollo, me ha regalado un nuevo juguete con forma de bocadillo (está muy atenta conmigo, se ve que le ha influido mi blog, y el que yo la haya convertido en una persona famosa). Así, que cojo éste y adopto una postura hierática y enigmática que ni la Esfinge de Tebas.

Pero por muchas adivinanzas que acierten, ¡no pienso dejarle a nadie mi bocadillo ni aunque sea de pega! Guau.

domingo, 10 de junio de 2012

EL BAILE DEL POLLITO

Había oído hablar del baile de San Vito, pero eso no es nada comparado con el meneo bailarín que me entró ayer cuando L. me acercó un platito con un filete de pollo que había hecho a la plancha para mí. Me salió toda una coreografía que podría patentar como "el baile del pollito". Primero, me puse a dos patas, y di una serie de pasos laterales, a izquierda a derecha,

balanceando las caderas al compás de los movimientos del platito. Luego di media vuelta completa, sin dejarme marear por el olor, que me hacía mover las patitas sin parar.

Hubiera seguido con el baile, pero entonces L. me dejó el platito en el suelo, y, bueno, ya sabéis, si queréis verme bailar... Lástima que JM no me grabara en vídeo, y me colgara en Youtube, sería ahora famosa, y me estarían atiborrando a... pollito. Guau.


domingo, 3 de junio de 2012

EL GATO DE LA PARADA


El gato está siempre en la parada del autobús cuando llega allí JM sobre las siete y media de la mañana. Tiene media pelambrera de un color cobrizo como si se le hubiera chamuscado, y permanece inmóvil o relamiéndose ajeno a la gente que pasa justo a su lado. No parece tener miedo, y alguien le deja comida y agua todos los días; aunque no es un gato doméstico, sino otro de los gatos que pueblan, sinuosos, el Campo del Sur. Se queda cabizbajo, atento tal vez a las palomas que pasean torpemente cerca de él, como si no le importara, tal que si les perdonara la vida, eximiéndose de su instinto de cazador, más cercano, en su quietud -y tal vez enfermedad-, a la contemplación conmiserativa de los afanes diarios,  incomprensibles para él, de los fugaces viajeros.