JM se despertó de la siesta, y quiso ponerse las clanchas para ir al servicio. "¡cómo! ¿dónde está...?"; no, se palmeó la pierna derecha, no la había perdido, y miró aún adormilado a su alrededor, y entonces una luz se encendió en su privilegiado cerebro: "¡Quequi, tráeme mi chancla!". Debajo de la cama del cuartito, apoyé con decisión mi barbilla sobre la chancla; una no es de piedra: una clancha nueva y con un ligero olor a pinrel estaba diciéndome "cógeme, cógeme". Comencé a gruñir, mientras oía a JM jurar en arameo, y mis gruñidos se hicieron más fuertes, delatándome, a medida que éste se acercaba, trastabilleando con una sola chancla, y apoyando el otro medio pie en el frío suelo (bueno, que no se queje tanto, que él, tan listo, habla a veces de un tal Jasón que se presentó sólo con una sandalia, y ganó un reino; a ver si a él le toca por lo menos la lotería). Yo, por mi parte, me acordaré de Numancia, y resistiré aquí lo que pueda, que la paternidad, JM, también da sus quebraderos de cabeza. Guau.
domingo, 23 de septiembre de 2012
domingo, 16 de septiembre de 2012
ADOPTADA
Por fin ha ocurrido: JM me ha adoptado; por una cuestión de seguros de hogar, ha hablado con su hermano JC, mi propietario legal, y han firmado un documento oficial de cambio de propietario, que ha validado la veterinaria tras pagar 23€. Personalmente, creo que los valgo, vamos. Así, JM podrá presumir más a su anchas de que soy SU perra, y V. cuando lo escuche llegar podrá decirme con más motivo : "mira, ahí viene tu padre" (nunca he sabido cómo le sienta a JM escuchar esta voz en grito por la ventana del patio, pues, pensándolo friamente, el pobre en cuanto a pelo, no podría pasar por mi padre, pues más bien tiene poquito, o nada, sea dicho).
Tendrá, por otra parte, que asumir una paternidad responsable, y cuidar de mi futuro. Y ya sabes, JM, como decía Spiderman, un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Guau.
Tengo una nueva seguidora, del blog Pet My Dog, Benvinda, amiga!.
domingo, 9 de septiembre de 2012
REBELIÓN EN LA PELUQUERÍA
¡Arribas perras de la tierra!, ¡en pie, pelámbrica legión!, basta ya de champús, correas, agua fría o demasiado caliente, peines de púas, y pasaditas discriminatorias de género; es el momento de levantarse, como hago yo tras el cristal de la pelu, ¡que me dejen rascarme a gusto, revolcarme por el suelo, y olisquear todo lo que me venga en gana! Estoy un poco harta de esa obsesión de que una sea como la perra de Paris Hilton, ¡déjenme ser una perra, y admiren mejor mi belleza natural!
Es verdad que no me gustan los peines, y sólo tolero que me peinen cuando JM va a darme el paseíto, por el qué dirán (mira que si va desgreñada, que vaya guapa, etc.), pero, ¿a qué gente puede importarle eso?, ¿a los peluqueros caninos?, ¿qué porcentaje representan de la población humana? En fin, queridas amigas, ¡a las barricadas! Guau.
domingo, 2 de septiembre de 2012
DELICIAS SANTANDERINAS
He estado buscando información sobre la gastronomía santanderina, y he estado salivando todo el rato. JM y L comieron los típicos bocartes (boquerones), en este caso al pil-pil, de allí en un restaurante llamado Asuvio,
donde vieron también montañas de los famosos "pinchos", que degustarían más tarde.
No contentos con eso, fueron a un restaurante llamado El Machi, donde comieron un rape exquisito con patatas al horno
junto con un paté de cabracho, del que L, que se da muy buena mano con este paté, dijo que era el mejor que había probado nunca, pues en otros lugares se abusa de la nata.
También comieron un arroz con carabineros que casi hizo levitar a JM,
aunque la cuenta parece que le hizo volver al suelo.
Visitaron muchos lugares por lo visto, pero no se fueron de Santander sin ir a probar los famosos pinchos de un antro de perdición llamado Casa Lita
Sobran los comentarios, aunque a mí también me hubiera gustado probar ese pollo al curry. Dice JM que, con la crisis, parece que no podrán tomarse más vacaciones en mucho tiempo, pero como despedida no está nada mal, ¡digo yo! Tampoco me puedo quejar, pues a veces me dan pollito, pero estas imágenes me dejan turulata. Guau.
domingo, 26 de agosto de 2012
EL REGRESO
He vuelto; ya estaba cansada de descansar todo el día tirada en el suelo absorbiendo el fresquito de las baldosas, y con el fin de la ola de calor me he espabilado. Me ha dado tiempo de pasar hasta por la veterinaria, quien me ha pinchado para quitarme mi dermatitis (tengo que volver a visitarla el martes próximo, ¡ay!), y me ha dicho que estoy más en forma, gracias a los paseítos con JM. Éste se quitó de enmedio unos días y se fue con L. a un lugar llamado Santander. Estoy buscando las fotos en su portátil a ver si encuentro alguna imagen que pueda interesarme (sobre todo relacionada con la gastronomía que sabéis que me gusta particularmente, y que hace que se me ericen las orejitas). Me trajeron del viaje un juguetito que agarré en el acto (aunque no hubiera estado mal que fuera comestible, como el queso que le trajeron a V., y los pasiegos para A.)
Todos andan aquí locos, por otra parte, con el pequeño O. junior, y no ganan para pañuelos con la baba que se les cae, con el peque, y todos se alborozan cuando gruñe o hace ruiditos con la garganta (parece mentira que sean adultos), y se preocupan mucho cuando llora (tendré que aprender alguna de sus tácticas para que me hagan más caso, aunque con una carita como la suya entiendo que sea difícil resistirse)
Tengo una nueva seguidora, Kippy, Benvinda, amiga! Guau.
martes, 31 de julio de 2012
CALORES
¡Qué calor hace! Me he puesto en la terraza, y me estoy asfixiando, ¡cómo ha entrado el verano de fuerte! Estos días ha estado Cádiz llena de humanos que venían a ver a otros humanos que viven en unos barcos de vela (sí que está mal el problema de la vivienda), y visten de blanco, como en los anuncios de detergente. El problema es que ha habido una huelga de basuras (quiero decir, de basureros, quiero decir, de empleados de recogidas de basuras... ¡ay, qué complicado es el lenguaje humano, con lo fácil que es dar un par de ladridos!), y las calles han estado nauseabundas, por lo que JM no ha querido darme paseítos para que no se me infectaran algunas ronchas de dermatitis que me han salido (¡ay, que me veo pronto de nuevo escribiendo en la peor sección de este blog, "crónicas veterinarias", acribillada a inyecciones de mi sonriente veterinaria!) ¡uf, qué calor! ¿y por qué no me meto dentro, y me pongo fresquita tumbada en el suelo del salón? ¡Mira que eres bruta, hija! ¡Felices vacaciones, queridas amigas y amigos! Guau.
domingo, 22 de julio de 2012
NUEVA IMAGEN
JM se ha comprado una nueva cámara, y le está haciendo fotos a todo lo que pilla (creo que está fotografiando hasta las facturas). A mí me ha hecho fotos recién pelada,
y en una de mis posturas favoritas, ya sabéis, dándole la vara a V. cuando come para que me eche alguna cosita.
Espero que cuando se le pase a JM el furor fotográfico, ¡se decida a darme un paseíto! Guau.
domingo, 15 de julio de 2012
BACK TO SANLÚCAR
Hace no mucho estuvo JM con L. y familiares de ésta en un lugar llamado Sanlúcar, tierra de perdición por lo que se verá a continuación. Fueron a comer a un lugar llamado "El gallego" donde se pusieron las botas. (L., con su sagacidad habitual, señaló que parte del bar había sido un antigua casa). Decía JM que le pusieron un pan de dimensiones homéricas (no entiendo muy bien lo que dice, pero lo cuento tal cual; sé que es un tanto pedante, pero es mi amo, y lo tengo que tolerar),
y luego una bandeja mayúscula de choco aliñado,
del que apenas pudieron dar cuenta, antes de que les llegara otro bandejón de pescado surtido (del que imagino que JM no haría fotos porque no le cabría en el encuadre). Tras marcharse alabando lo bien y barato que habían yantado (no sin antes descubrir que uno de los camareros estaba emparentado con la familia de L., oriunda de Sanlúcar), fueron a tomar café al colindante palacio de los duques de Medina Sidonia (no sé si a sentirse como tales un ratito, o a dedicarse a la labranza vistas las fotos)
Tras lo cual, tomaron las de Villadiego en dirección a Cádiz. Por lo que a mí toca, y visto cómo tratan allí a los perros, no iré nunca a Sanlúcar (a menos que me lleven, claro). Guau.
domingo, 8 de julio de 2012
CONVERSACIONES AL FILO
Currito el canario que vino a casa por Reyes hace tiempo que no canta. Está triste, y sólo pía. Ya no sabe L. qué hacer para que emita sus trinos. Aquí me veis intentando sacarle algo, aunque no sé si es peor el remedio que la enfermedad, pues con mis ladridos sólo parece sobresaltarse, e incluso, cuando me cabreo y no me ve L., le doy un cabezazo a la jaula. Soy un poco bruta. Ahora con el buen tiempo, lo sacan al hueco de la ventana, y se anima a piar un poquito. Sin duda, no debe de ser lo mejor del mundo vivir en una jaula, por muy bien que se cante. Cosas de los humanos, y de sus reglas y normas, que ponen a veces la estética por delante de la ética... bueno, bueno, acabaré de filósofa uno de estos días. Guau.
martes, 3 de julio de 2012
EL ÚLTIMO VIAJE
Hacía unos días que JM observaba preocupado en su parada de las 7:30 que no había rastro ni del gato que allí se encontraba siempre, ni del agua y la comida que le acompañaban. Una mañana encontró esta hoja pegada en la cristalera de la parada, y aquí la reproduzco, en homenaje a aquel gato y a la anónima persona que tanto lo quiso, y que nos da una lección de humanidad. Esa misma tarde desapareció la hoja; quizás a alguien le molestó que le recordara que era también pasajero:
"ÚLTIMA PARADA
Le ha costado decidirse, pero al final este gato vaquita rojizo ha cogido el autobús, para bajarse en la última parada, que es la del Cielo Felino.
No se sabe exactamente cuántos años, quizás más de 8 o 9 llevaba este gato gaditano acampando su vida entre el mar del Campo del Sur y una parada de autobús.
Cuántas confiadas siestecitas han obligado a algún ciclista a frenar en seco, pues este gato plantaba su sueño en medio de la vía ciclista mal diseñada, incluso para un gato.
Conocía perfectamente el horario de las líneas 2 y 7, hasta tal punto que los domingos en que no había servicio se echaba al fresquito del tramo de carretera reservado al transporte público, riéndose de los humanos que esperaban un autobús que ese día nunca llegaría.
Al final se decidió a subir y en su viaje se llevará el recuerdo de las miradas cariñosas, los simpáticos saludos, solidarios cacharritos de surtido pienso y la amistosa agua fresquita que nunca le faltaron.
Parada se marchó de viejectio, como todos los gatos deberían hacer, atesorando una vida libre y llena de respeto de todos los usuarios gaditanos de esa parada tan engatunada.
¡FELIZ VIAJE!".
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