
Aquí me véis luciendo en tonos púrpura señoriales, pero la ocasión lo merece: JM y L. han vuelto por fin a casa. Aunque la felicidad no es completa, por algo que os contaré próximamente, y que me afecta a mí. Algunos de los días que estuvo JM en el hospital hacía cortas escapaditas, turnándose con A., para vernos a V. y a mí, y para darme un paseíto, lo que pienso que era muy relajante para los dos. He vuelto como estáis comprobando a los mandos del portátil, y os prometo un verano lleno de entradas y curiosidades, que aquí en Cádiz nunca faltan. Me he entretenido, además, organizando las entradas en etiquetas que espero que os gusten y os faciliten la lectura de este blog perruno. Pero tengo ya muy cansadas las patitas de tanto teclear, así que me voy a descansar un ratito.
Quiero agradeceros mucho a Campoazul, Maile, Grandolina, Olimpia y Aurora por estar ahí con vuestros comentarios y vuestros ánimos.
Bueno, además tengo una nueva seguidora, Nora, otra perrita que se ha abierto su blog. Bienvenida, amiga, y ánimo. Dog power. Guau.












