SEMANARIO DE HUMOR CANINO INTERMITENTE

Imagen: Thurston Hopkins

lunes, 31 de diciembre de 2012

¡QUE VIENE! ¡QUE VIENE!

¿Qué es eso?, ¿es un pájaro, un avión, acaso Supermán o el año nuevo que está al caer? Nada de eso, es... ¡la Quequi!





Sí, querida amigas y amigos, aquí me veis cumpliendo con la consabida imagen canina de tira y trae el juguete, que hago para complacer a JM, y que se sienta "el jefe de la manada", como diría el Encantador de Perros (ya me gustaría a mi saber quién manda en su casa), pero a una velocidad tal que la máquina de fotos no puede captarme más que como una estela veloz. Así me veríais correr también si algo cae de la mesa en estas fiestas. Podéis apostarlo. Entretanto,

FELIZ Y PRÓSPERO AÑO NUEVO

¡Guau!

lunes, 24 de diciembre de 2012

¡FELICES PASCUAS!


¡Se acerca el momento! O. chico se ha vestido de Papá Noel para la ocasión. Debe ser muy bonita su casa, así con tantos colores, y cosas (a ver si me llevan a verla). JM ha acompañado a V. esta mañana a comprar una paleta ibérica de bellota, a la que auguro una corta vida. (Unos son supervisores de nubes, y JM ha acabado de supervisor de jamones; sí que se lo envidio). Nada más entrar éstos en casa, me he puesto nerviosita con el exquisito efluvio, y aún más al ver las lonjas rojiblancas relucientes de grasita. JM me ha dejado probar un pedacito, y, ¡casi levito! Parece que va a ser una de las pocas alegrías gastronómicas de estas fiestas. Cuando corten jamón, me pondré debajo, para que nada se pierda. O. chico sigue tan contento que hasta se ha puesto de pie para desearnos Feliz Navidad, y yo también a vosotros, queridas amigas y amigos, ¡Felices Pascuas! guau.


domingo, 16 de diciembre de 2012

¿LLEGA LA NAVIDAD?

Cuando llegan estas fechas, un ligero estremecimiento recorre mi cuerpecito. No sé por qué, de pronto, la casa se llena, más o menos de adornos dorados y oropeles, y a la gente le da por comprar comida como si fueran a quedarse aislados en casa dos meses. Recuerdo esas cenas de fin de año y la comida de Reyes con el hogar lleno de gente, y, lo que es más importante, de comida a rebosar de la mesa (que para eso me escondo debajo de ésta dispuesta a confirmar, como Newton, la ley de la gravedad con lo que me caiga sobre la cabeza); recuerdo ese vaho humano, y ese bosque de piernas que amenazaba enredarme mientras olisqueaba compulsivamente el suelo, esos platos de jamón serrano, esos roscones de reyes como neumáticos de coches, esas empanadas "tamaño familiar"...




Tengo también en mi mente la casa llena de los papeles de los regalos de los sobrinos, que se veían en peor dilema que Hamlet entre tanto presente. 



¡Ay! todo parece en peligro este año; efectivamente, tanto a JM como a L les han quitado una llamada paga extra, que debe ser muy extra, porque dicen que este año nanay de la China fiestas de Navidad, que no tienen un duro, y muchas cosas que pagar, y que lo mínimo de lo mínimo... en cuanto a regalos, más de lo mismo, y dice JM que sería este año con la crisis el mejor momento para decirle a los niños que los Reyes Magos no existen...
Me veo, pues, pasando unas Navidades


¡a cara de perro!


Bueno, por lo pronto, os dejo una foto mía con cara de póker, y a verlas venir. Guau.