SEMANARIO DE HUMOR CANINO INTERMITENTE

Imagen: Thurston Hopkins

domingo, 30 de octubre de 2011

A NINGÚN OTRO PERRO CON ESE HUESO








Tras estar varios días sin internet, me entró un hambre espantosa. V. me dio un ala de pavo del puchero, antes de que llegara JM el jueves pasado; entonces anunció una buena noticia sobre la salud de una sobrinita de L.; para celebrarlo yo también (ya que nadie quiso compartir conmigo el parabién) agarré un hueso de pavo que se le cayó a V. de la basura. Con paso garboso e inadvertidamente, me lo llevé al cuarto de baño. Cuando se dieron cuenta V. y JM, ya era tarde, pues me había atrincherado bajo la banqueta del baño, y lo estaba desmenuzando ruidosamente entre mis colmillos, y no dejé ni la muestra.

JM se mostró preocupado, y le dijo a V. que me observara, y que lo llamara si me veía ponerme mala por haberme papeado un hueso como el que veis en la foto (¿se creerán que estoy pelleja como las duquesas de la tele?). Al contrario, me sentó muy bien, aunque no voy a contaros lo que hice con él, pues ya os lo podéis imaginar... ¡A ningún otro perro con ese hueso! Guau.

domingo, 16 de octubre de 2011

ENEMIGOS ÍNTIMOS

















Éste que veis aquí es B., el perro de la vecina del bajo de JM, que me la tiene jurada desde que empecé a ir a casa de éste. Comenzó por acosarme sexualmente, intentando corretearme, y montarme con sus negrísimas pupilas dilatadas de perro salido (la dueña ganaba antes dinero echándolo con otras perras; dice que tiene 17 hijos este baranda, pero ya, con la crisis, no lo pasea a echar una canita al aire, con lo que está que se sube por las paredes). Es un peñazo, aunque tenga pedigree. Va dejando meaditas por todas partes, y es un escandaloso, y, además, un llorica, pues cuando su dueña lo deja solo, se pone a aullar como si lo estuvieran despellando vivo. Cuando me siente, se pone a ladrar con esa voz suya tan aguda, aunque ya no se atreve a acercárseme desde que hice ademán de morderle en el cuello. A su dueña le hace mucha gracia, pero yo no se la veo por ninguna parte. Muchas veces sube con su jefa a la azotea y lleva una pelotita de goma con un pito que hace un ruido que me pone furiosa, y sé que lo hace aposta, para sentirme arañar detrás de la puerta. Me da una rabia, ¡brrrrr! Guau.








domingo, 9 de octubre de 2011

ESTOY HECHA UNA CHAVALA








Aquí me veo remedando a Paco Martínez Soria, y no es para menos: falta algo más de un més para que cumpla 8 años, y todo el mundo empieza a decir que estoy mayor. "Quequi, cuidado" por aquí, "cuidado", por allá. Incluso dice L. que estoy menopáusica pues en lo que parece mi último celo no eché ni gota, que dirían algunos. Pero a mí todo eso me importa poco, pues me sigue gustando la comidita y pierdo la cabeza por ella, aparte de que sigo ladrando como la que más. Hoy volvió JM de Sevilla, y trajo unos ricos pollitos para comer, de los que me dio un poquito. Quizás le di un poco de pena, a pesar de que se me ve tan guapa (perdonad la falsa modestia) tras mi lavado del sábado ¡Ventajas de la edad! Guau.

domingo, 2 de octubre de 2011

A UN JAMÓN ABANDONADO








En uno de mis paseítos recientes he visto algo que me llamó verdaderamente la atención: junto a un banco de la Alameda Apodaca yacía solitario un jamón abandonado a su suerte. Al fondo, tras los arbustos, se divisaba un estrujado tetrabrik (me temo que no de Don Perignon), lo que quizás pudiera ser indicio de un festín. JM, que es muy aprensivo, no me dejó acercarme a olisquear, pero ya desde la distancia percibí un suave aroma jamonero. ¿Qué llevará a un humano a dejar un jamón de esa manera? Podría haber seguido apurando el corte, y aprovechar la pata para el puchero (yo habría seguido royendo hasta el hueso, si me hubieran dejado). Ya he podido comprobar que hay muchos humanos guarros en Cádiz que dejan comida, platos, vasos y cubiertos de plástico, bolsas vacías de patata, y un asqueroso etcétera en parques y bancos, pero de ahí a dejar una pata de jamón... Se me ocurrió pensar en la quijada de Sansón (si no recuerdo mal), y en las luchas de trogloditas con sus grandes mazas ¿Fue acaso la pata usada como arma entre esos humanos que suelen tener una misma voz aguardentosa y de difícil comprensión?¿será esto la prueba de que son el famoso eslabón perdido?

Nunca lo sabré...ni tampoco (lo que me parece peor) a qué sabía el dichoso jamón. Guau.