SEMANARIO DE HUMOR CANINO INTERMITENTE

Imagen: Thurston Hopkins

domingo, 25 de septiembre de 2011

SOBREVIVIRÉ













Sé que al ver la foto diréis: "pero, Quequi, ¿tú no eras experta en coger paquetes de kleenex?, ¿qué haces ahora con un rollo de papel higiénico?". Es que la cosa se ha puesto muy mal, queridos amigos y amigas, y estoy un poco "acojonadita". Estoy recibiendo un intenso tratamiento de gotitas para ojos y oído que me están dejando un poco "pringosilla", y he estado bastante desanimada (Veo que mi amiga Nora está también pasando por momentos difíciles -mala hora para las perritas blogueras-; menos mal que a otras les va mejor, como a mi amiga Olimpia, de la que lo último que sé es que va por ahí agenciándose barras de pan). Para colmo de males, he pasado de la depresión a la excitación, y JM comenta que parece que me voy a poner en celo, pues que no hago más que gemir cuando veo perros por la ventana, y me pongo tirada junto a la puerta, como si deseando salir para Dios sabe qué. ¡Jesús, qué picores! Y no me puedo aliviar pues V. ha escondido la mantita de mis pecaditos. (enlazar para una perrita no es fácil). Así que estoy fastidiadita. Sólamente me consuela el hecho de que JM, apiadándose de mí, me ha dado a probar "bajo cuerda" un cachito de ese solomillo de ternera de retinto que come a veces. Como según su dieta, sólo puede comer carne una vez a la semana, se permite ciertos lujos. ¡Y esta carne haría andar a un muerto! Guau.









domingo, 18 de septiembre de 2011

UNA VISITA NO DESEADA








Estaba intentando retrasarlo, pero ya no ha sido posible. Ya hacía unas semanas que sentía picores, y me dolía también el oído, pero he estado disimulando cuanto pude. JM me había visto algunas manchitas, y la peluquera a la que me lleva para lavarme me descubrió una otitis en el oído izquierdo. Así, que a la veterinaria me ha tocado ir.

JM y V. me metieron en un taxi como de costumbre,y allí me dió un ataque de ansiedad, gimiendo como una descosida. Demasiado bien sabía lo que me esperaba. La veterinaria, que se llama L. igual que L., dijo que yo le caía muy bien. "Entonces para qué me pones esas inyecciones de caballo"- me gustaría haberle dicho. En fin, que me han mandado más medicinas que a un jubilado, y estoy en tratamiento. Pero no hay mal que por bien no venga, y estos días me han dado a probar unas cosas muy ricas, como pollo auténtico de campo. Ya os lo iré contando poco a poco, para no dar envidia. Guau.

domingo, 11 de septiembre de 2011

DIES IRAE










Hay cosas que me sacan de mis casillas. No me gusta que me quiten mis juguetes, ni que JM se vaya de casa con L. o sin ella y me deje sola, no me gustan los días de limpieza cuando lo mueven todo de sitio, y parece que estorba una en todas partes, no me gusta que me cepillen, ni nada que tenga cerdas o púas; no me gustan los vecinos del bloque de enfrente que hacen fiestacas por la noche a pesar de mis ladridos y gruñidos de advertencia, no me gusta que pase gente al lado de la puerta o bajo la ventana de V. Pero sobre todo no me gustan hoy los humanos que matan a otros por fanatismo y puro odio. Suerte tendrán de no cruzarse en mi camino. Guau.

domingo, 4 de septiembre de 2011

GANARÁS EL PAN









A JM no le ha sentado muy bien la vuelta al trabajo. De hecho, se ha puesto malo, y está del sofá a la cama con un catarro que no te menees. ¿Sufrirá de eso que llaman 'síndrome postvacacional'?, ¿y si no puede superar este síndrome?¿qué pasará? Esto me tiene un poco preocupada. Si pierde su trabajo, ¿qué será de él? No podrá pagar eso que llama hipoteca, y perderá su casa (Me pregunto qué habrá hecho de malo para verse en una deuda así), como desgraciadamente veo que le sucede a muchos otros humanos que confiadamente se ponen en manos de los bancos. Si JM no se recupera pronto, podrían ocurrir todas estas cosas malas, y tendría que irme a la calle con él. Tal vez se convirtiera así en lo que llaman ahora un 'perroflauta'. Pero esto lo veo un poco complicado, pues, aunque yo sería evidentemente su perro y lo acompañaría gustosa a todas partes, JM no tiene flauta, ni sabe tocarla, así que no sé qué se pondría a hacer en la calle para que la gente le echara algunas monedas (a menos que tenga dotes ocultas que desconozco). Me pregunto si no se podría llevar el sofá, aunque sea el pequeño, para estar más cómodos en la calle, e igual yo tendría que hacer algo, y no estar todo el día durmiendo en el suelo, ganarme el pan. En fin, estoy muy pendiente de JM, y atenta a que se tome las medicinas, y gruñéndole a quien se acerca a él con intenciones que me parezcan poco claras. Guau.